miércoles, 3 de noviembre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN, PARIAS DE RIO GRANDE (3ª PARTE)

            Todos creímos en un primer momento fuera un Sr. Comandante Naval, hasta creímos fuera el mismísimo Comandante Naval de la zona austral, Zaratiegui: Bajo de su coche, nos saludo personalmente uno a uno, nos pregunto lugar de procedencia, y no me pareció justo decirle, vine de España, estimé fuera a sobresalir  demasiado  sobre mis compañeros y conteste, de Buenos Aires, ya que a ese comando, como residente en el extranjero pertenecía.  En un momento nos increpó resuelta y familiarmente: ¿Saben quien soy?, yo ni remotamente lo sabía, pero un compañero, muy resuelto, contestó: “Si, señor… usted es el Sr. Presidente”… ¡Si!.... respondió…Si señor, yo soy vuestro presidente y vuestro Comandante en Jefe.  Nuestros pensamientos quedaron congelados por la sorpresa… ante nosotros estaba, no un Jefe Naval, no nuestro teniente, ni nuestro capitán, estaba nuestro comandante en Jefe, el mismo que dio la orden de encaminarnos en la senda de la muerte….  Respondimos a su fuerte mano con la fuerza de la nuestras, guiadas por nuestros juveniles corazones en dudas.  Nos miró fijamente y dijo… “Mis años y mi cargo no lo permiten, pero cuanto deseo hubiera podido estar hoy en vuestro puesto”… creo que ese gesto debía de haber sido imitado por todas las altas autoridades militares, y en todos los cargos en combate de las fuerzas armadas. Si así lo fue, ayudaron en mucho, y si no lo fue, totalmente desconocían e ignoraban que significa encaminar a un conscripto por el camino de la muerte.

            ./ Así…. no repentinamente y no sabiendo como, pasé de un casi niño infante guerrero a la hombría responsable.  Si mi comandante no puede estar en mi puesto, es que todos necesitan de mi juventud.  Yo, yo soy la patria, yo soy su valor, yo soy su dignidad.   Yo sé, que  mi padre daría su mismísima vida por sacarme de acá y ocupar mi puesto, pero él es más viejo y yo soy joven, tengo las cualidades físicas que él no posee, aunque el tenga más preparación y experiencia que yo.    Y así salí de un casi enclaustramiento o cautiverio de temor y dudas a un estado de desconexión.


En el buque Cabo san Antonio
            De repente un día, y ante nuestro asombro, nos hicieron formar y nos dirigimos a la playa.  Allí, ante nuestros ojos, había varios camiones, y dentro de ellos, un sinfín de cajas de munición. Y de varios tipos y calibre, ya fueran para FAL (7,62 mm), o para morteros (80 y 120 mm). Y lo más espectacular, el Cabo San Antonio, estaba haciendo maniobras para atracar en la misma playa. Nos ordenaron dejar el armamento y que empezáramos a descargar los camiones, y trasladar todo a las bodegas del barco que llegaba. En ese momento, sí que dijimos, esto es para nosotros. Este es el momento que estábamos esperando del traslado al frente de Malvinas, dejando el frente de Río Grande a otras unidades. Fue en ese instante, cuando en medio de la playa, se nos presentó, nuestro Presidente, y Comandante en Jefe. Lo cual confirmó más nuestra teoría. Y convencidos de que nos acababa de lanzar una  arenga, reanudamos con más fuerza nuestra labor….
            Al cabo de unas horas, vimos como el Cabo San Antonio se alejaba, de manera que  todas nuestras expectativas y ansias se desparramaron por el suelo. Pero lo que aún no sabíamos es que en unos días la guerra nos iba a alcanzar sin necesidad de movernos de nuestra posición.
            Los momentos de absoluta soledad me daban mayor confianza en mí y en mi amor a mi Dios y a la vida por él otorgada.  Ya no me asustaba ni temía la muerte.  Si muero, me repetía, es porque he vivido.  Pero mientras viva disfrutaré de ella.  Así, en los momentos de compañerismo procuré que nuestro grupo fuera siempre feliz de tener vida. Y disfrutamos de lo lindo cuando podíamos. A veces lo hacíamos de pequeñas cosas.  Hasta hablé por teléfono  a España, con mi familia en Zaragoza a unos 14.000 Km. Vía satélite, ellos allá, pagaban la llamada revertida. Una vez, después de media hora conversando, al salir de la cabina una salva de aplausos de mis compañeros que esperaban su turno, me emocionaron a lo inmenso, pensar que ellos también querían saludar a los suyos aunque solo fueran cinco minutos.

            . Existió un momento, o un tiempo, en que, internamente, y ante razonamientos solitarios. “la guerra austral me aterró”, me pareció vislumbrar una tremenda y peligrosísima falta de guía moral a escala Nación.  Vi como una gesta de afirmación nacional, beligerando en acción el principio de autoridad soberana, algunos la convertían en total y fanática guerra santa, con un solo credo de guía, ¡el catolicismo! Nuestra soberanía es y será siempre, federalista, y me aterraba la reacción insular en casi total mayoría creyente, no católica, ante nuestras,- yo creo sin mala fe-, insensibles provocaciones religiosas.
            Soy católico, y durante toda la contienda lleve sobre mi cuello el Santo Rosario, no como amuleto, sino como signo de mi fe. Pero jamás pensé que mi creencia, ni pretendí, dominara la acción de guerra de toda mi compañía.   Colocar la acción de guerra Malvinas, bajo la protección oficial de un solo credo, nos fue fatal. El mundo no católico y nuestros ciudadanos no católicos estacionaron sus acciones en forma negativa, o dudosa ante la acción oficial, que resalto una falta de respeto hacia los que debieron ser nuestros federados ciudadanos malvinenses.  Con sus costumbres, sus creencias, sin interferir lastimando su fe, con sus propios administradores y todo cuanto lleva en sí la Federación.  Si, ¿Por qué hoy ocultarlo?, llegué, un día, a tener más miedo y temor a una victoria fácil, que  a una sangrienta derrota.  ¿Quien  puede asegurar hasta donde hubiéramos llegado?  En una comunidad fácilmente cambiante, sin una guía moral sana e inamovible, totalmente cobarde y callada ante el error, fanática y soberbia en lo fácil.  -/-  Un día el pueblo entero bendecía la gesta Malvinas y toleraba a sus conductores, a los que un día antes había repudiado.   O ya en plena batalla el pueblo exigía, paz, paz, paz. ¿A quien le importaba la rendición ni la derrota, ni la actitud incontrolable de esa multitud cordera, ante esos Infantes conscriptos en plenas vanguardias y líneas de choque?-¡¡¡ No se pedía inteligencia, fuerza, sacrificio, bendición a nuestros soldados muriendo, asesinados, a todas nuestras vanguardias, y animo guerrero a nuestras retaguardias… no, no, se quería la paz!!! – En este animo derrotista, llego la batalla final y la derrota total, “la rendición”… Llego la paz y la salvación del aniquilamiento total de los “muchachos”,… ¿¿¿y que quería el pueblo??? el pueblo quería caos social, venganza interna nacional, revancha anárquica sin saber quien contra quien.

BIM 4 cambiando posiciones en el frente de Rio Grande
            Seguro que hemos escuchado hablar muchas veces sobre las operaciones secretas británicas en suelo continental, y se contará en los libros de historia, “aunque para nosotros no era historia, era una realidad”. A esas historias les damos nombres, como, Operación Mikado, y a otras que la historia todavía no ha dado a conocer, pero que algún día verán la luz, y también tendrán su nombre, por supuesto. Ahora incluso es lindo decir, que si eran operaciones de las S.A.S. o de la S.B.S., “ pero para nosotros solo eran los h….. de p…… de los ingleses, que estaban allí, enfrente nuestro”. Para nosotros no era historia, era presente y muy real.
            Ante el aviso de incursiones inglesas, nos trasladamos a la Bahía de San Sebastián, donde preparamos posiciones defensivas. Enfrente nuestro, el mar, detrás a muy pocos Km., la frontera Chilena, y si a esto incluimos el aeropuerto de Río Grande……   Estábamos en medio de la nada, y sin embargo en medio de todo.
            Una vez asignada la zona a defender por parte de nuestro grupo, era el momento de asentar nuestras posiciones y nuestros pozos de zorro. Nuestra casa durante mucho tiempo. Y no fue fácil, ya que en algunos de ellos el suelo sudaba, y mucho, de manera que se inundaban con facilidad. Pensabas haber terminado y vuelta a empezar. Pero eso iba a ser lo de menos.
           Por la noche las vigilias eran constantes, solo se podía descansar y no mucho durante el día. Las noches eran de alerta continua, cualquier ruido era sospechoso. Sabíamos que venían, habían sido detectados, la alerta era máxima. Yo mismo estuve a punto de volarles la cabeza a alguna patrulla. Y puedo jurar que no fui el único.


Momentos de descanso, momentos de convivencia. BIM 4. Rio Grande.
 

            Éramos la primera línea de defensa. Encima nuestro, en lo alto de la colina, se encontraba el puesto de observación, y detrás de la colina, estaban situadas las unidades de morteros.  La noche que nuestro grupo fue destinado a custodiar el puesto de observación, sí puedo decir, que el miedo, casi se apoderó de mí. Pude sobreponerme, pero no fue una noche de las fáciles. Era noche cerrada, no se veía a dos palmos de la cara. Hacía mucho frío, pero no había viento (algo raro).  Durante unos minutos pensé estar solo en el mundo.... Ellos tenían gafas de visión nocturna, yo no.... Era una presa fácil.... Y me dije: "Si he de morir, espero no ser el primero y tener la opción de llevarme alguno por delante". En medio de esa tensión busqué al compañero que tenía a mi izquierda, que digo compañero, mi amigo. Siempre que le necesité,  ahí estaba. Espero haberle servido de apoyo, como él me sirvió a mí. O no Jorge. Solo me dijo una cosa: “ Acá estoy, y tranquilo, yo estoy igual que vos”. Solo con esas palabras, consiguió que todos mis miedos se perdieran en la noche.
            Así llegamos a las elecciones democráticas y modernas, e hicimos un espectáculo que más parecía la lucha por ofrecimientos de “paredones a cual más sangriento”, que el ofrecimiento estable de una moderna y progresiva comunidad moderna.  “ Hoy, en el nombre de nuestros muertos, los caídos, asesinados, torturados y mutilados en nuestros enfrentamientos sociales internos, en nombre de nuestros muertos, los caídos en combate, los asesinados, torturados y mutilados salvajemente, por las fuerzas extranjeras, debemos, ¡Si!, debemos rehabilitarnos, darnos cuenta de como somos; convivir con nuestras formas actuales del Ser Nacional y luchar y luchar, donde quiera que estemos, y en el lugar o posición que nos hallemos, en dar ejemplos de dignidad, valor, progreso, respeto al hombre.   La verdad y la razón no están en la fuerza de los gritos¡¡¡. Las más puras verdades del hombre, las más puras virtudes, se hallan en la soledad de su alma.  Actuemos escuchando sus dictados, aunque sea pongamos acción en intentarlo.

            Yo, en mi pozo austral, en un papelito así no más, escrito también así no más, y que leía muchas veces hasta fortalecer mi conciencia… me decía:  MUERTO SERE, PERO NO VENCIDO.  HALLAREIS MI CUERPO DESTROZADO, ACRIBILLADO Y DIVIDIDO. DESTROZARLO SI OS ES GRATO. FRACCIONARLO EN MIL PEDAZOS, CREO EN MI DIOS: NO PODREIS DOBLEGAR MI ESPIRITU INMORTAL, ESE JAMAS PUDISTEIS. NI PODEIS. NI LOGRAREIS VENCERLO……. (continúa)

sábado, 30 de octubre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN, PARIAS DE RIO GRANDE (2ª PARTE)

BIM 4, comienza nuestra aventura en Rio Grande
        A la mañana siguiente de nuestro aterrizaje es cuando se puede decir que el último grupo de nuestro batallón terminó su traslado.

         Allí estábamos todos, en los alrededores del galpón donde habíamos pasado la noche. Esperábamos la llegada de nuestros oficiales y las nuevas órdenes. Formábamos grupos, aunque no muy homogéneos, unos charlando, otros lavándose, otros revisaban el material, incluso se hicieron algunas fotos. Pero todos convencidos que ese no era el final del camino. Este era el primer día de nuestras vidas. Una vida que jamás habríamos soñado, pero que estábamos seguros, jamás olvidaríamos….…





        ¡¡¡MI COMPAÑÍA!!!, jamás olvidar a mis compañeros, a ninguno de ellos, pero un recuerdo muy especial, de lo mas sano de mi alma, a mis compañeros de grupo, “ LOS SANJUANINOS”, ellos acogieron al desubicado gallego en su grupo Sanjuanino, y fui muy feliz cuando al finalizar la batalla perdida del Atlántico Sur, los visite en su tierra Sanjuanina. ¡¡¡ Cuanto aprendí a amar a la patria!!!
        Sr. Oficial, a veces resuenan en mi interior vuestro grito de …. “¡¡¡CARANCHOS DE LA ESTEPA!!!”…….. o vuestra advertencia, siempre atentos al …¡¡¡CARANCHOS AL NIDO!!!....... Sr. Oficial, me costo mucho, sufrí mucho, sude, maldije, putee, y mil veces mala sangre me hice hasta aprender a como se podía uno ayudar a si mismo, a ser un buen Infante de Marina. Tuve un buen suboficial, sabía ayudar al Infante que así lo mereciera. Solo pedía esfuerzo, voluntad de esfuerzo. Así ganó la confianza de los soldados, y el respeto de sus caranchos… sus Infantes de Marina, que abandonando las pampas húmedas, las pampas secas, las pampas nevadas del continente, nos hallábamos fuera del continente, diseminados en nuestro “pozos”, en pura “Estepa Austral helada”.

Primeros días, la espera es insoportable. BIM 4 en Rio Grande
        La primera semana se puede decir que fue bastante tranquila. No había grandes movimientos. Nos dedicábamos a revisar el material, limpiar el armamento, repartir y revisar la munición. Pero sobre todo, lo que más hacíamos era …. esperar. Deseábamos de una vez que nos asignaran nuestro destino final, era necesaria la acción. Estar tan quietos, nos producía inquietud. Los pensamientos iban y venían, y eso no era bueno. Esa quietud, aunque solo fuera unos pocos días, hacía que la moral bajara, y con ello los enfrentamientos por cualquier estupidez no podían tardar. Podía comenzar siendo una broma, pero no siempre terminaban como tal. Eramos hombres rudos, de acción, estar quietos nos enfurecía. Pero gracias a Dios, todo cambiaría enseguida.

        ./ Momentos hubo de gran tensión: Posibles desembarcos enemigos, posibles intervenciones de enemigos en potencia a escasos metros de nuestras líneas, posibles ataques aéreos sobre nuestra base – punta austral de ataque-, posibles copamientos de puntos geográficos por comandos enemigos, posibilidades y dudas, todas cuanta una punta de sostén de ataque puede ofrecer. Y a todo, añadamos el suspense perenne del envió al ataque aerotransportado sobre el enemigo.

BIM 4 en Río Grande, la tranquilidad ha terminado.
BIM 4 en Rio Grande, todos listos para la acción.
        Gracias a Dios, la tranquilidad terminó. Comenzamos a volver al campo, nuestro habitat natural, debíamos estar dispuestos para el combate. Dentro del batallón, formábamos un grupo de 14 hombres. Tres pelotones de cuatro hombres cada uno, uno de comunicaciones con la radio y un suboficial como mando directo. Un jefe de grupo, tres jefes de pelotón, tres FAP, seis tiradores y una radio.
        Nuestro suboficial nos quería listos, y vaya si lo consiguió. Todos los días al campo, ya fuera solos o junto con otros grupos de tiradores. Salíamos bien temprano, con un frío del carajo y reputeando a todo lo que nos daba la gana, pero con los cinco sentidos fijos en nuestro trabajo. Mantener posiciones, avanzar, retroceder, contraatacar, a retaguardia, comprobar armamento, desarmarlo, volver a armarlo, recordar las ordenes visuales…. Y no había excusa, ni respiro, ya fuera con sol, lluvia, frío o viento. Podían parecer unas simples maniobras, pero no lo eran. Todo se estaba poniendo a punto para que diéramos el salto. Éramos el relevo natural del BIM 5.

        ./ Esta, nuestra guerra austral me enseñó algo, que ni el mismísimo Sr. Comandante en Jefe hubiera podido insinuarme……….., el abismo infranqueable que existe entre “ la teoría de la guerra-ciencia y la guerra profesional práctica. Y que no existe profesionalismo guerrero en capacitación, sin acción activa”. Pasé mi momento de “stress guerrero, soy creyente-(católico)- y esto en mi persona, me ayudó a sobrepasar esa presión o síndrome guerrero de adaptación a reacción de alarma en resistencia y agotamiento anímico.

        ./ Es mi pensamiento, que en Malvinas, el stress guerrero o síndrome de guerra, causó estragos en la primera línea de combate. Sería muy importante que en los cuarteles se estudiara esta reacción de alarma, ya que su estudio solo tiene validez sobre las primeras líneas de combate. Pienso que en esa primera línea de combate se centra la verdad de la conducta del hombre. Frente al matar y al morir. He observado que el soberbio y el matón nunca podrán ser Infantes confiables, a la hora de la verdad, cuando en algún momento se nos preparaba en orden real de envió a primerísimo línea, los más soberbios eran los primeros decaídos, así como los más sencillos se convertían en los más serenos. Cuando llegaba la contraorden, anulación o suspensión momentánea del envió, la reacción se convertía en inversa. Conclusión, que los matones en momentos de ataque esconden sus cuerpos y pasado el peligro y repasado el ataque aparecen simulando heroísmo donde y cuando no lo hubiera.

        Cifré mi confianza en la sencillez de mis queridos compañeros, (camadas), mutuamente debíamos ayudarnos a prevalecer por todos los medios., y como decía nuestro oficial, palabra mas o menos………….¡¡¡ “yerra un tiro……….. distes tu posición……….. y mueres”!!!

        ./ La soledad, en “mi pozo”, en la austral estepa helada, fortaleció mi fe en Dios, me ayudaba a ordenar, objetivizar, equilibrar mis deseos , equilibrar en algo o en mucho mi resignación y mi rebeldía, a buscar la ayuda y a desprenderme a veces de amuletos, en mi deseo de no ser vencido totalmente por el temor y el miedo.

        En momentos de mayor crisis interna, cuando el sentido de patria y tantas cosas, no eran mas fuertes que mi gran deseo de vivir…, yo quería vivir, estaba formado y educado para vivir más y mejor, quería tener y deseaba tener mi propia familia, mía…. Contemplábamos al soldado profesional… él ya tenía su familia, sus hijos, morir hoy o mañana, que más daba si había de suceder, llegado el momento, los suyos ya fueron hechos y la patria cuidaría de ellos, podían elegir el momento y la forma más heroica para su recuerdo. Así mi estado emocional…yo… un Infante de Marina, conscripto, para quien tan difícil estaba comprender y asimilar la acción “del matar”, como la “del morir”, en esos momentos cuando comprender me fue tan difícil y no quería asimilarlo, que mi preparación y mi destino se encaminaba a “un vivir mas… y más… y a prolongar mi vida cuanto mas me fuera posible… para matar… y matar más…y …más… y cuantos más me fueran posibles. En esos momentos, en y durante acciones de guerra rutinarios, en ese pequeño e insignificante rincón de estepa helada y ante un pequeño grupo de compañeros hizo su presencia una alta autoridad…….. (continúa)

jueves, 28 de octubre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN, PARIAS DE RIO GRANDE (1ª PARTE)






       Pensamientos despues de una guerra, año 1983-1984, pero vereis que muchas cosas, sobre todo conforme vayan avanzando los capítulos, podrían ser de hoy en día. Todo lo escrito en negro es de 1983-1984, y lo escrito en rojo y cursiva son recuerdos de la guerra que áún me quedan hoy.
       Antes de comenzar con este relato que va a ocupar varios artículos, me parece conveniente hacer una muy pequeña reseña del proceso de usurpación de las Islas Malvinas:

      -/ Iniciada la gesta de Afirmación Nacional del principio de autoridad soberana en las zonas Argentinas Australes, la que se efectivizara en batallas de una beligerancia jamás conclusa hasta el logro de la soberanía de hecho efectiva. Beligerancia iniciada por Inglaterra en el año 1765, concluida por Madariaga en 1770, reiniciada por Inglaterra en 1771 y dada por España conclusa en 1774, incluyendo 1811 en que se inicia la autoridad administrativa soberana de la gobernación americana, y que Argentina, lograda su independencia efectiviza en 1820. Beligerancia reiniciada por Inglaterra en 1833 y que Argentina siempre procuro, ante su total inferioridad guerrera, mantenerla en un punto involutivo y amparándose en la fe de justicia de entes internacionales, efectuar sus reclamaciones de derecho por la vías pacificas.

      Inglaterra conduce su beligerancia in-vitro, a una beligerancia in-vivo y las autoridades del momento, argentinas, sabiamente, erróneamente o totalmente arrinconadas y llevadas a una posición política regresiva, optan en la acción activa de afirmación nacional de autoridad soberana.

“DOS DE ABRIL DE 1982”

Guerra Austral o del Atlántico Sur.



      ./ Mi brigada, B.I.M. 4, cambia de posición, deja el continente, y es aerotransportada fuera del mismo, a la zona austral. Primera posición de combate en acción activa austral al conflicto. Ocupamos posiciones de combate en zonas del B.I.M. 5, que pasaron a posiciones de primera línea en zona Malvinas.


Maniobras en Trelew, Bim 4, marzo 1982

      Llevábamos, sabe Dios, cuantas horas en las pistas del aeropuerto de Trelew (nuestra base habitual en el continente), bajo un calor de justicia, pertrechados con el uniforme de invierno de combate, sudando como chanchos, esperando ser trasladados, sin saber donde terminaríamos. Unas dos semanas atrás, nos encontrábamos en plena pampa, realizando maniobras diurnas y nocturnas, a punto de terminarlas. Sabiendo que una vez acabadas nos íbamos de permiso unos siete días a nuestros respectivos hogares. Pero de repente una mañana (2 de abril de 1982), nos hicieron formar a todo el batallón en medio de ese desierto, y nos comunicaron que “ Argentina acababa de recuperar las Islas Malvinas”, por lo tanto todos los permisos eran cancelados, y nos encontrábamos a la espera de recibir ordenes. Nos debíamos preparar para entrar en acción……


      La vigilancia y defensa de nuestras posiciones se convirtieron en puntos vitales; Rió Grande, en Isla Grande, fue el principal punto de ataque y de haber resistencia firme en los puntos claves Australes recuperados a la autoridad soberana Argentina, el enemigo harían de ella la principal “Base” a ser atacada.

      Fuimos conscientes de ser el principal punto vital de apoyo y sostenedores de la guerra austral.

      Así me convertí en el ciudadano clase 62, Ángel Horacio Esteban, M.R. 537369-4 , B.I.M. 5 (B.I.M. 4), Rió Grande. Tierra del Fuego.


Finales marzo 1982, maniobras BIM 4, Trelew

       Era noche cerrada cuando llegamos a Río Grande, aunque en esos momentos no sabíamos donde nos encontrábamos. Bajamos del avión y subimos a unos camiones que nos trasladaron a las instalaciones del BIM 5, donde pasamos la noche. Aunque la verdad no se descansó mucho. Habíamos sido instruidos, estábamos preparados, recién habíamos terminado unas maniobras muy exigentes. ¿Cuál era la razón de esta escala en Río Grande?…….

      ./ Tomé la guerra con seriedad: primero con desconcierto, inseguridad y temor. Yo, recién llegaba de España, (Norte de España) Zaragoza, Aragón, donde residía. Había pagado mi propio pasaje aéreo y ello dentro de una posición económica modesta, para cumplir el servicio militar a mi patria……. Y de repente……….. “zas”……. “la guerra”……. Y a unos 14.000 Km. de distancia, de mi residencia, mi familia, mi hermano (Argentino clase 65), mi abuela, mis amigos, mis estudios, aunque no seriamente por mi llevados hasta esa fecha.- Residía en España desde mis 9 años. Conocía muy bien Europa, digo así, conocía muy bien la potencialidad de mis enemigos del hoy. Apreciaba y aprecio, respetaba y respeto, en mucho, las virtudes inglesas, así como rechazaba y rechazo, sus para mi crasos errores, pero estaba consciente de su poder.

      La guerra para mi se presentaba en forma muy distinta, en ese momento, a como la entendían mis compañeros, que en mayoría tremenda, ignoraban o tomaban en broma ese poder del enemigo. Es más, para conservar inalterable nuestro compañerismo y mutua confianza, mantuve siempre silencio total y cerrado sobre mis apreciaciones.

      Mis compañeros…………. Y digo compañeros porque estábamos unidos en una Compañía, nosotros en esos momentos, no habíamos dado importancia debida a cuanto dependíamos unos de otros y cuanto nos necesitábamos mutuamente. Solo nuestro oficial, conocía del valor y significado de “Compañía”. Desde el comienzo, fui moteado por mis compañeros, como “el gallego”, y el che gallego, che gallego, en principio para mi tan incongruente, como si a un Santacruceño, Chubitense, o un Neuquino, le llamaran, “che Chaqueño o che Salteño. No es cuestión racista, es cuestión de desubicacion geográfica: El Aragón de la Galicia, una separación de unos mil Km., geográficos, idiomáticos, y de costumbres, que hasta el folclore musical aragonés se acompaña por una guitarra, y el folclore gallego por una gaita – tipo escocesa- . Pero debo a mis compañeros, aprender a comprender y amar las diferencias que en España no daba importancia, o establecía diferencias racistas provincianas no muy sanas. Algo así como veía suceder entre los provincianos argentinos…… (continúa)

Breve Epitafio

      Iba a colgar otro artículo, pero la actualidad manda y es importante. 
Ha fallecido Nestor K., y aunque por supuesto no seré yo quien hable mal de los muertos, tampoco aprovecharé su muerte par hablar bien de él. Como persona no lo conocía, y como presidente no me pareció nunca un buen ejemplo. Por lo tanto lo que haré, es lo que debe hacer todo buen cristiano. Perdonar y rezar por él, para que Dios, en su INFINITA MISERICORDIA,  lo tenga en el cielo.

      Y os pido que me acompañeis en mis rezos, para que las luchas internas por el poder dentro del peronismo, y que tanto daño han hecho a este país, no vuelvan a reproducirse.

      ¡DESCANSE EN PAZ!

sábado, 23 de octubre de 2010

BIM4 vuelve de posiciones avanzadas en el frente de Rio Grande

No hablaré por los demás, pero el BIM 4 estaba listo para el combate. Es más, estabamos en pleno combate. Como dice en el pie de página de esta foto (Revista SOMOS, 1982). Paisaje cotidiano para la defensa argentina. LLuvia, Frio,barro, viento. Un entorno geográfico que exije entereza, vigor, sacrificio. Las fuerzas nativas combaten en uno de los climas más inhospitos del planeta. Ya es hora de que el pueblo argentino pleno sepa lo que nosotros hicimos. No os calleis y gritad a los cuatro vientos toda vuestra historia. La Infanteria de Marina en pleno estaba lista para lo que se vio y para lo que no se sabe que sucedió. Podemos decir que estábamos listos para mucho más. Estad orgullosos de vosotros. Mis camaradas muertos no pueden pasar al olvido.

jueves, 21 de octubre de 2010

Receta económica..................... Empobrecer la población

Todavía recuerdo cuando hace dos o tres meses el gobierno se llenaba la boca, hablando de una inflación del 9,5%. Y al mismo tiempo se pedía y se concedían subas salariales por encima del 20% ( hoy en día se piden unas subas del 35%). Creo que en alguno de estos artículos donde plasmo mis pensamientos, ya lo había comentado. Nos íbamos a encontrar en Argentina una inflación de infarto. Los precios no se podían mantener de ninguna manera. Y si hay algo que lamento, es no haberme equivocado. Y sí…… lo hubiese deseado. Ojalá hoy tuviera que pedir perdón al gobierno argentino, por dudar de sus medidas económicas. Ese mismo gobierno que todavía quiere defender, sin la más mínima credibilidad, que todo va bien. Y puede que tenga razón, por lo menos para ellos. Es el gran problema de las personas que se creen imprescindibles ( lo que quiere decir que los demás somos ineptos), y que por lo tanto les encanta perpetuarse por siempre jamás en su puesto. Ni siquiera tienen que esforzarse mucho en convencer a la gente que ellos tiene razón. Solo es cuestión de comprar y comprar a cuantos más mejor. Todo vale para ayudar a la temida inflación, que nos hace a todos cada vez más pobres. Aunque ahora me pregunto ¿A TODOS?. Pensemos un nombre al que no le afecte, y démosle una patada en el culo. Seguro que "alguien" no podría sentarse en muchos años.

Como podéis ver en todos mis escritos, aunque hace tiempo que no colgaba nada nuevo en el blog, ya que yo no vivo de escribir y mi trabajo no me ha dejado tiempo. Bueno, como decía, en mis escritos siempre defiendo a la persona, sus valores, tanto humanos como espirituales. Y tengamos presente que los valores pueden ser buenos o malos. Es nuestra lucha como seres humanos. Es nuestra pelea diaria entre el bien y el mal. Por eso defiendo la buena educación de nuestros hijos.
En los colegios y escuelas, una buena educación intelectual. Y una buena educación moral en los hogares. Porque estos valores, ellos los maman en sus respectivas familias. Si somos egoístas, coimeros, ladrones, mentirosos, si actuamos movidos por el odio, y por un “yo soy el que valgo”, así es como serán ellos. Por supuesto podrán llegar a ser médicos, abogados, empresarios, albañiles, electricistas, sindicalistas……. Y hasta Presidentes del país. Pero como personas no serán absolutamente nada.
Nuestros dirigentes son un reflejo de la sociedad que representan, (no olvidemos que nosotros los ponemos allí). Así les hemos educado. Ahora de nosotros depende, que es lo que queremos como futuro de nuestros hijos. Hagamos de ellos personas de bien, porque sino, ellos, y con razón, nos culparán de sus males futuros.
Durante muchos años hemos puesto como ejemplo a personas que ocultaban odio, y no justicia, en su interior.
Estoy convencido que todas las personas que murieron en nuestras guerras internas, y en nuestras guerras contra un enemigo extranjero, no lo hicieron, para tener lo que ahora somos. Lo hicieron por una Argentina libre, sin odios ni rencores, por una Argentina de progreso, por una Argentina con valores de respeto y sana convivencia. Por una Argentina en continuo desarrollo.

Hace ya bastantes años, después de la guerra de 1982, en concreto en al año 1983, quise plasmar en un papel todo lo que tenia dentro de mi cabeza. Y aunque no esté convencido del todo de querer hacerlo, lo voy a ir colgando en este blog. Ya que aunque algunas cosas puedan parecer que pertenecen al pasado, cuantas más veces lo leo, más me parece que podía haber sido escrito hace tres días.
Si a alguien le puede ayudar, enhorabuena, sino, también enhorabuena. Mi intención es solo, que durante un rato pequeño, pensemos en lo que realmente importa en esta vida, ¡NOSOTROS!

martes, 24 de agosto de 2010

Pasado, maestro del futuro

Siempre he pensado, que es la gente joven, quien produce los grandes cambios en las distintas sociedades. Ya sea con razón o sin ella, por propia iniciativa, o inducidos por otros. Pero siempre han sido ellos los que han puesto el motor en marcha de los grandes avances. Y precisamente por eso es tan importante invertir en educación. Por eso es tan importante que a la formación intelectual, a la formación moral, a la formación física, tengan acceso todos y cada uno de nuestros pibes y de nuestros jóvenes. Ya que ellos con una recta formación, tanto humana, como espiritual, son los que tendrán que asumir la puesta en marcha de los grandes cambios, que necesita esta nuestra sociedad, tan retorcida, coimera, cobarde, aprovechada con el débil, para conseguir una sociedad más moderna y justa con las personas.

Hubo un tiempo, en que siendo jóvenes, pusimos todo nuestro cuerpo, toda nuestra almas en la defensa de todo nuestro ser nacional. No en defensa de un poder político determinado, ya fuera justo o injusto. Querido o no, odiado o no. Nosotros solo pensábamos en Argentina, sin preocuparnos que esa sociedad que defendíamos fuera justa o no. Sencillamente esa sociedad, es que éramos nosotros. Y sin embargo, en todos estos años pasados desde 1982, veo como somos repudiados, por esa sociedad a la que creímos pertenecer. Es más, repudiados por esos compañeros, que estuvieron en el frente de batalla, y que debiendo ser nuestros más firmes defensores, son guiados políticamente para que se conviertan en nuestros más firmes atacantes.
Saben, a veces me pongo a pensar, y me pregunto. ¿ Y si están en lo cierto?¿ Y si el equivocado soy yo?. Entonces tendría que pedir perdón a toda la Argentina. Por eso, por si estoy equivocado, Argentina perdóname. Estuvimos destinados en Río Grande, nos toco defender la Bahía de San Sebastián, perseguir comandos infiltrados. Perdónanos por no haber sido destinados al frente de batalla, perdónanos por no haber estado en Gritvyken, perdónanos por no habernos rendido sin disparar un solo tiro. Si Inglaterra hubiera atacado el Sur del Continente, nuestra única opción era luchar y morir, la rendición en las islas continentales del sur no era una opción, (quizás por eso no lo hicieron). Por todo ellos perdónanos.
Hay un suceso en la historia, aunque la verdad. tiene mucho de leyenda, ya que oficialmente no está reconocido como un hecho histórico, que cuenta que cuando BOABDIL, ultimo rey moro de Granada, abandonó la ciudad después de ser derrotado por los cristianos, se paro en lo alto de una colina que bordea la ciudad, se giró para verla por última vez y lloró. Momento en que su madre le recriminó: “ No llores como una mujer, lo que no supiste defender como un hombre …” Y no se porque, siento que a veces nos vendría bien recordar a la madre de Boabdil.
En esta vida tenemos que aceptar las decisiones que tomamos, y aprender de los caminos que toma nuestra vida, de nuestras vivencias, que nos dirigen a lo que somos hoy en día, aunque ello conlleve aceptar nuestros fracasos y nuestras limitaciones. Pero nunca hablar mal de ellos, ni usarlos como excusa, porque todo ello forma parte de nuestro ser, de lo que somos hoy en día.
Por eso, yo que formé parte del Batallón de Infantería de Marina nº 4, desplazado a Río Grande, durante el conflicto de Malvinas, defenderé siempre nuestro trabajo, nuestras funciones, nuestra labor durante el conflicto. Recordaré con orgullo, nuestra dedicación, nuestra entrega, sin esperar ninguna recompensa. Si acaso, lo único que esperábamos era no morir en el olvido. Y lo que son las cosas de la vida, lo único que pedíamos, es precisamente lo que no tenemos.
Esas noches metidos dentro del pozo de zorro, con el agua hasta el pecho. Congelados los huesos hasta el mismo tuétanos. Pero éramos Infantes de marina, y no hay dolor para nosotros. Esas guardias nocturnas, mirando hacia la playa, esperando la inminente infiltración del enemigo. ¿ Pero mirando? ¿ El que?. Si las noches eran totalmente cerradas. Si no veíamos ni siquiera nuestras propias manos. Podías oír como latía tu propio corazón. No veías un carajo, pero sí sabías que el enemigo tenía gafas de visión nocturna. Solo quedaba quedarse quieto y esperar no ser el primero en caer para tener tiempo por lo menos a responder. ¿Miedo? Maldita sea, se podía sentir en el ambiente. Pero solo había una salida, y esa era hacia delante.
Recuerdo una de nuestras patrullas nocturnas. Se nos había dicho estuviéramos muy atentos, ya que habían detectado que un comando enemigo podía querer atacar la base aérea de Río Grande. Por eso, cuando esa camioneta con las luces apagadas intentó esquivarnos por las calles de la ciudad, nadie nos hubiera podido convencer que no eran ellos. Comenzamos una persecución por varias calles. Nos dividimos en dos grupos, con la intención de poder acorralarlos. Éramos tres pelotones, y mientras dos de ellos corrían para cerrarles el paso, mi pelotón junto al cabo 2º, jefe de la patrulla, corrimos en dirección a la camioneta, saltando vallas y jardines de las casas que se encontraban en nuestro camino. Por fin, los otros dos pelotones consiguieron cortarle el paso, ellos quisieron dar la vuelta, haciendo girar la camioneta, pero nos vieron llegar y entonces se quedaron cruzados. El cabo junto a dos compañeros avanzaban por el medio de la calle en dirección a la camioneta para proceder a su identificación. Mientras un compañero tomaba posiciones en un lado de la calle, yo que avanzaba por la derecha tomé posición en el porche de una casa. Acto seguido apunté con mi arma al que se encontraba a la derecha de la camioneta. Al menor movimiento sospechoso, era hombre muerto. Allí estaba, lo tenía en el punto de mira, la adrenalina ya había hecho su trabajo, ahora me encontraba tranquilo, no quería matarlo, y sin embargo, estaba deseando que sacara un arma. ¡Maldita sea! ¡Dame una excusa! Lo miraba a través de mi arma, al mismo tiempo que escuchaba a mi superior pidiendo papeles, documentación, identificación. Nuestras vidas dependían de que no perdiéramos la concentración …. El dedo estaba en el gatillo …. Cualquier movimiento o ruido extraño y aquello podía terminar en un desastre. Justo en ese momento, la puerta de la casa en la que me encontraba se abrió y toda la luz de la casa iluminó mi cuerpo … Y no se quien se asustó más, si yo o la señora que se asomó. Aquí puedo decir, que sí estábamos preparados. Sin desviar la mirada, le ordené que se metiera dentro y cerrara la puerta. Obedeció en el acto ….. Pero eso delató mi posición, ya que pude ver que la persona a la que apuntaba me miró, quizás no a mí en concreto, pero sí hacia donde yo me encontraba …. No me di cuenta en ese momento pero puedo decir que esa noche, fue cuando deje de ser un muchacho conscripto para convertirme en un soldado. Mi preparación había sido buena, no tenía que pedir más.

Hoy en día, no puedo admitir, que se hable de pibes, de muchachos de la guerra. No señores, todo eso es una falta de respeto hacia esos héroes que dieron su vida por todos nosotros. Y cuando digo todos nosotros, hablo de todos los argentinos. También escucho hablar mucho, de que si nuestro armamento era escaso, que si nos faltaba esto o lo otro, que si era inferior al de los ingleses, que si éramos pobres conscriptos sin preparación. Puras estupideces para justificar nuestra derrota. No me extraña que si esto es lo que enseñamos a nuestros hijos en los colegios, sea imposible que aprendan valores tales como la superación, el esfuerzo, el orgullo, la amistad, la entrega. Valores que todos los hombres que murieron en Malvinas nos enseñaron al entregarnos todo su ser. En esta vida se lucha con lo que se tiene para superar las dificultades. Si lo que tenemos es poco, eso engrandecerá nuestra victoria, pero no es excusa para la derrota.
Podemos hoy enseñar a nuestros hijos como se rinde un país, y hay muchas fotos de la rendición en Malvinas, en la que se ve un ejercito derrotado, que sirven para adornar frases tales como “chicos de la guerra”, “muchachos sin preparación”, “pobres pibes”, “se nos congelaban las manos”, “no teníamos ni guantes”. Pero eso, solo son fotos de un ejército después de la derrota. No son las fotos de lo que allí se hizo realmente. De los valores que allí se entregaron a este país. Eso es lo que hoy deberíamos resaltar.
Pero tengo la sensación que solo nos gusta hacer resaltar lo negativo de nuestra historia, para poder justificar nuestra falta de valore de hoy en día. Luchamos con lo que teníamos, luchamos con lo que sabíamos, y luchamos nosotros precisamente porque éramos jóvenes. ¿ O acaso lo normal es que lo hubieran hecho nuestros padres? Venga por favor, dejémonos de pavadas. Nuestros hijos solo nos piden una guía moral que les ayude a afrontar con más claridad su futuro. Ejemplos de dignidad, de esfuerzo, de lucha, de amistad, de amor, de entrega. Nuestra historia está llena de ejemplos, incluso nuestra historia más reciente. No la infravaloremos delante de ellos, para que podamos justificar nuestros defectos. Más bien aprendamos de ellos.