lunes, 8 de noviembre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN, PARIAS DE RIO GRANDE (4ª PARTE)

            ./  Una sorpresa, muy grata, fue cuando los compañeros me mostraron la portada de una revista, “SOMOS”, en ella me hallaba en primera plana, con mi arma, de pie, sobre una loma y una aeronave cruzando el cielo, fue muy grata la sorpresa. Aunque nunca supe cuando, ni como había podido ser sacada.  En verdad, en una guerra, cuando la prensa, es autorresponsable y autodirigida, puede proporcionar muchas satisfacciones a los combatientes.  Ya revitalizando a una retaguardia cobarde, mezquina o dudosa, o ya exaltando las virtudes de la misma cuando las exterioriza.  Que no olvide la fuerza del enemigo, y que resalte el valor y las firmes decisiones de nuestras vanguardias.  Así, el periodismo tiene que correr riesgos en las primeras líneas, y si no es así, sobran escritores y corresponsales de guerra.
            En la ciudad donde resido, en el año 1808, existía un llamado “PRIMER DIARIO”, en las llamadas guerras por la independencia anti-Napoleónicas, máximo poder guerrero de Europa, con unas sencillas octavillas anunciaron a su comunidad, “HOY NO SE PUBLICA EL DIARIO DE ZARAGOZA, PORQUE SUS REDACTORES E IMPRESORES SE ENCUENTRAN EN LAS BARRICADAS DEFENDIENDO LA CIUDAD”.  Yo creo que con esas sencillas octavillas, a la ciudad le sobraban diarios y noticias.
            Recibía con frecuencia inusitada, infinidad de noticias desde España, fueron tantas las postales adjuntas a “cintitas bendecidas de la Virgen del Pilar de Zaragoza”, que afirmo mi familia invadió con ellas mi compañía y las Malvinas.  Mis amigos de España no me olvidaban. Mi pobre abuelita no entendía nada, se pasaba el día viendo y estudiando su mapa-mundi: me veía tan lejos y sabía tanto de guerras, que la pobrecita vivía más en la Basílica del Pilar que en la propia casa, y aún en ella con el Santo Rosario en la mano.   Recibía cartas muy emocionantes y vigorosas de amigos en el ejército Español.  A mi venida a la Argentina, para cumplir con mi servicio militar, la noche anterior, cené y la pasé en el casino de oficiales de un cuartel en Madrid, del ejercito español, donde mi amigo es oficial, y me presentó a sus superiores, hasta me hicieron unos obsequios, una navaja comando del ejercito español, y hasta un cubre comando, un lado para entrar en acción y otro como civil.  Ellos nunca dejaron de escribirme y deseaban con toda su alma estar a mi lado.  Alguna vez me parecía tenerlos en mi pozo. Pensar que se despidieron creyendo una aventura graciosa y sin mayor peligro y ahora me tenían en el fin del mundo, y en el corazón de la guerra...  Mi familia sí que puede decir que no solo vivió mirando al sur… Ellos “vivieron con el sur”, fueron una parte integra familiar en la guerra.


Llegó el correo. Rio Grande, BIM 4

Si había un momento agradable, un momento de felicidad, un momento de necesaria intimidad, un momento para compartir, ese era cuando recibíamos el correo. Nos apretábamos alrededor del cartero de turno, e íbamos guardando nuestras cartas, y la de los compañeros que estaban de guardia, para poder entregárselas al acabar su turno. En un primer momento, buscábamos un sitio solitario para disfrutar de esas líneas que nos mandaban nuestras familias, nuestros amigos, nuestras novias. Cualquier sitio en que estuviéramos apartados valía. Ya fuera en medio del campo, apoyados en las ruedas de un camión, metidos en las tiendas, o dentro de nuestro pozo. En fin, en un primer momento lo importante era estar solos. Aunque después pudiéramos compartir esas cartas con nuestros amigos,  si lo creíamos conveniente.  Muchas cartas llegaban censuradas, y aunque nos recagábamos en el censor que había abierto nuestro correo, la verdad es que lo importante era recibir algo.  Por eso todos esos argentinos desconocidos, que un día decidieron escribir una carta dirigida “ A un soldado argentino”, jamás podrán saber el bien que hicieron. Sobre todo a ese soldado que no tenía la suerte de recibir correspondencia a menudo, o  incluso nunca.
            Algunos tuvimos la inmensa suerte de recibir  cartas de “madrinas de guerra”, no desconocidas, sino amigas que habíamos hecho en el pueblo de Trelew, que es donde estaba asentada nuestras base en época de paz. Sus palabras de ánimo, de apoyo y compañía, ya que ellas conocían nuestras andanzas del último año antes de la guerra, siempre consiguieron aumentar nuestra fe en lo que estábamos haciendo. Por eso acá tengo que decir: “ Gracias Sonia”.
           Quizás no sea fácil entender como se puede compartir una carta, algo tan íntimo. Y aunque los sentimientos no se pueden transmitir con palabras, solo puedo decir que los lazos de camaradería, de compañerismo, y de amistad, que habíamos formado, había conseguido, que ya no fuéramos entes individuales, sino que todos formábamos un ente único, “La compañía Juliet, del BIM 4”.
            Mi hermano, argentino clase 65, desde el comienzo de la guerra austral hasta mi vuelta a España, había dejado en pleno corazón del Pirineo Aragonés, no lejos de la frontera con Francia, una bandera Argentina, así ella ondeo triunfante durante toda la contienda Argentina- Inglesa, clavada en el mismo cuello de Europa (allí teníamos un campamento juvenil de montaña). En él quedó nuestra bandera, y aun hoy…. Todos los años en los meses de verano, nuestra bandera sigue ondeando, ya no la misma de mi hermano, sino la que este ex-infante de marina trajo desde la Argentina.  Así planea triunfante junto a la española y a nuestro banderín del campamento montañero. ¡Carajo!, que si mi Comandante en Jefe al terminar la batalla de Malvinas, dijo, “yo no me rindo”, yo, su más humilde ex-infante de Marina, sigo con él.

            . / Ya sé que en mi patria, las cosas dieron un vuelco casi suicida. Yo, desde fuera de ella, prefiero en no hablar sobre ello.  Amo la Democracia y lucharía porque ella fuera siempre realidades bases de moral y dignidad al destino del hombre. Así pues, me gusta vivir en ella, defendiendo ese destino en sus derechos que son su base.   Digo, pues, que creo en el hombre como base principal, con todo lo por Dios creado: e instituciones, democracias, reinados, etc.… solo valdrán lo que en su tiempo valgan sus sociedades comunales.
            Opino que una República Democrática, puede ser la salvación de un pueblo, como así también puede ser una anarquía y el fin de una nación. Opino que una comunidad guiada, dirigida y encaminada en exaltación ciega y pasionalmente, aun frente a la ya vencida injusticia, a sus ya pasados errores, y si aun si la comunidad se fanatiza y cierra sus cerebros al llamado de sus propias almas, esa República Democrática, en su sociedad invalora lleva al fin de la nación, en la unión e integridad moral y geográfica. No existe jamás paz, en una comunidad sobre bases de rencor. Solo con ejemplos de dignidad, dictando ejemplares leyes de respeto y bienestar en progreso. – No es olvidar los errores del pasado, sobre ellos aprendemos.  Y no olvidemos asimismo el ciego fanatismo en que se dividen estas apreciaciones al sentimiento “error”.   Opino que la democracia, en su firmeza, en su seguridad de presente moral y sano, en la seguridad de su presente republicano federalista, con la fe en su hoy, tiene que dictar una ley de sobreseimiento a cuanta persona actuó en el error. Y actuó convencido en la verdad de su accionar aun ello en clarísima equivocación. Opino que ello debe ser así, pues la comunidad toda nos hallamos en idéntica situación en nuestro silencio ventajoso, cobarde o fácil. La comunidad toda conocía el valor individual “de nuestros muertos civiles y militares” ¿¿¿ y nuestro valor social y comunal??? ¡¡¡Ayer callamos!!!  ¡¡¡ Y hoy revancha!!! no. La justicia es para toda la comunidad.  ¡¡¡ Rehabilitémonos!!!
            Opino que existe sabiduría en la justicia militar y en la civil, y creo no han de dejarse llevar por la pasión o nulidad cerebral. Confió en que ninguno de mis comandantes militares serán rebajados moralmente en sus dignidades de cargos militares.  Un revanchismo cobarde y traidor.  Y todos los que estábamos preparados  a dar nuestras vidas, aun siguiendo esos errores, y con el pensamiento en aquellos que las dieron, “gritaremos y acusaremos de cobardes a la comunidad toda”, pues cobarde fue, en su fecha y en el tiempo de la verdad.  Y lo fue en todas sus manifestaciones, si hasta en las manifestaciones deportivas no existió, en la sociedad, reclamo ni acusación ante el mundial de fútbol, cuando ante el mundo no exhibieron ni un triste recordatorio, ya en el pecho o sobre el brazo, a los “muertos, asesinados en el sur austral”¡¡¡¡.
¡¡¡ Cobardes!!!.
            Existieron en nuestra sociedad los casos de sacrificado “valor”, ¡¡¡ Existieron!!! fueron casos aislados pero existieron, y en su nombre tenemos que rehabilitarnos.
            Pensemos que muchos “silenciosos”. Muchos, muchos, usufructuaron de  los errores del pasado, y que muchos de los hoy “gritantes”, disfrutaron (y fueron muchos y muchos) de los fracasos del ayer.
            Si en épocas de dictaduras, un pueblo por apego a la comodidad o mil causas de propio provecho, no sabe, ni se esfuerza en luchar por su libertad y la exigencia de sus derechos, cuando esta libertad le alcance y llegue, no pretenda venganza, ni revancha, si ésta, no fue alcanzada con su propia sangre, la sangre del pueblo alzado, no tiene derecho a invocar la sangre de los valientes. Mejor aprendamos de ellos para el hoy y para el mañana.   Opino que una comunidad que fue cobarde ante el opresor, no debe cerrar el cerebro a los llamados del alma, ni ocultarse en el rencor, y sí, hacer esfuerzos por rehabilitar a la comunidad.  Recuperemos la dignidad, la moral, el respeto al hombre y sepamos que recuperar no es curar, sino mejorarse. Manejémonos en la comunidad y aprendamos a vivir y desarrollarnos aún con nuestras mismas imperfecciones e incapacidades. ¡¡¡ El hombre es lo que vale!!!  No es el hombre para las instituciones, ni es el hombre para devorarlo ante la patria. Es el hombre el que hace para su propia perfección y mejora a las instituciones y es el hombre el que en cada época, en cada lugar y en cada acción hace la patria. Lo que sea el hombre en su momento será la patria de su tiempo, y lo que dejara hecho como ejemplo positivo o negativo al hombre que le siga…   Así yo lo sentí, cuando en pleno corazón austral “juré la bandera”.  Mi “Viva la Patria”, fue eso… un viva a nuestro esfuerzo… a la entrega de todo nuestro ser, humilde, sin mucho valor personal, pero, si, todo nuestro yo entregado a nuestro país.   Un reconocimiento a todos los que antes así lo hicieron, y los que en nuestros tiempos así lo hacían. Fue una esperanza a que así siempre sea en los tiempos.  No soy político, ni entiendo mucho a la política, nunca he estado, ni estoy en ella. Soy, sí, un sincero creyente en Dios. Quiero mejorar mi persona, pero ello me es muy difícil, y tengo sobre mí, más y peores batallas perdidas que la del Atlántico sur.

BIM 4, Río Grande. Descansando y todo listo.
             El clima de guerra que se vivía en Río Grande, era enorme.  De tal modo que se dieron órdenes         de oscurecimiento de toda la ciudad durante la noche. De manera que aparte de la vigilancia que teníamos encomendada en Bahía San Sebastián, debíamos controlar que las ordenes de oscurecimiento se cumplieran por parte de la población. Y al mismo tiempo debíamos doblar las guardias en los puntos estratégicos de la ciudad, ya fueran sedes oficiales, o la central de abastecimiento eléctrico. Al tener que hacer rotaciones extras en estas guardias, podía suceder que tuvieras de compañero a alguien, que no perteneciera a tu pelotón o tu grupo de combate. Lo cual no dejaba de ser una preocupación añadida.

            Y eso fue lo que me pasó una noche. El que fuera mi suboficial durante toda la contienda, me llamó para comunicarme quien iba a ser mi compañero en la guardia de esa noche, en las instalaciones de suministro eléctrico de Río Grande. Y aunque no me gusta reconocerlo, el corazón me dio un vuelco. Tenía que estar con la persona que nadie quería. Una buena persona, ninguno podrá negarlo, pero como soldado, que puedo decir, no transmitía confianza, ni firmeza, ni seguridad.
            En medio de la bronca que llevaba encima, me crucé con mi mejor amigo, perteneciente a  mi grupo de combate, Jorge, jefe del 2º pelotón, y solo aproveché para desahogarme con él. Escuchó, dejó que me calmara. Y puedo jurar que no era mi intención, ni se me ocurrió siguiera planteárselo. Solo le estaba contando un problema a un gran amigo. Pero él no pensó en el peligro, en tener que trasnochar, en el descanso que todos echábamos en falta. Lo que hizo me demostró que su amistad estaba por encima de la propia vida. No habían pasado ni dos horas y se acercó a mí corriendo. “ Angel, ya esta solucionado”. ¿ Qué cosa?, le pregunté. Y respondió: “ He hablado con el cabo 2º, y me he ofrecido a sustituir al que debía acompañarte estas noche”. “ No ha sido fácil, pero al final ha aceptado”.  Me quedé helado. Pero la verdad es que estar juntos nos hacía sentir invencibles.
           
             
  Y debo dar gracias a Dios, ya que la guardia no fue precisamente tranquila. Nos íbamos turnando en la ronda exterior, mientras el otro custodiaba la puerta de acceso. De pronto todo se oscureció, el primer pensamiento fue, ¡¡¡sabotaje!!!.  Estábamos separados, pero sabíamos lo que el otro haría, para eso nos habíamos preparado juntos. Cargamos nuestras armas y nos parapetamos esperando cualquier movimiento fuera de lo normal. El tiempo pasaba y nada sucedía, de manera que lentamente me incorporé y fui verificando todos los rincones hasta llegar a la puerta de acceso, donde Jorge esperaba, apoyando mi recorrido, y deseando como yo, que todo fuera una falsa alarma. 

Rio Grande, BIM 4, Angel y Jorge
           


Cuando llegamos a nuestra unidad, y si no recuerdo mal, creo que solo dijimos:    “Carajo, menos mal que estábamos juntos”.


                                    










                       24-25 Abril 1982

                                                                    ¡¡”GRITVIKEN”!!

            Las Georgias del Sur: Situadas en el mismo meridiano austral que el de nuestras posiciones en guerra,  y así las sentíamos ante la esperada batalla… ¿Que pasó?... Los barcos a solo 6 millas de Puerto Gritviken, bajando los lanchones de desembarco.- ¿Y la reacción? ¡¡ ¿Qué pasó?!!  - Convencido estaba que sería anunciada la pena máxima punible e inmediata en acción de guerra.  Al no suceder así, y ver como se trataba equivocadamente de complicar lo incomplicable, me convencí que la guerra austral había llegado a su final. Que nuestro comandante en Jefe, había ordenado y resuelto la entrega pacífica de esa posición para facilitar o posibilitar un acuerdo total sobre una posición de beligerancia involutiva, que nunca pudiera convertirse en una postura de evolución regresiva unilateral.    Llegue a convencerme y en forma total que no podía existir otra explicación a tan inexplicable cobardía inmune.  Ya que el número chico de efectivos, podía y debía haber dado un ejemplo a la humanidad de muerte sin derrota.  La patria toda dependía de ese ejemplo de dignidad…(continúa).

miércoles, 3 de noviembre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN, PARIAS DE RIO GRANDE (3ª PARTE)

            Todos creímos en un primer momento fuera un Sr. Comandante Naval, hasta creímos fuera el mismísimo Comandante Naval de la zona austral, Zaratiegui: Bajo de su coche, nos saludo personalmente uno a uno, nos pregunto lugar de procedencia, y no me pareció justo decirle, vine de España, estimé fuera a sobresalir  demasiado  sobre mis compañeros y conteste, de Buenos Aires, ya que a ese comando, como residente en el extranjero pertenecía.  En un momento nos increpó resuelta y familiarmente: ¿Saben quien soy?, yo ni remotamente lo sabía, pero un compañero, muy resuelto, contestó: “Si, señor… usted es el Sr. Presidente”… ¡Si!.... respondió…Si señor, yo soy vuestro presidente y vuestro Comandante en Jefe.  Nuestros pensamientos quedaron congelados por la sorpresa… ante nosotros estaba, no un Jefe Naval, no nuestro teniente, ni nuestro capitán, estaba nuestro comandante en Jefe, el mismo que dio la orden de encaminarnos en la senda de la muerte….  Respondimos a su fuerte mano con la fuerza de la nuestras, guiadas por nuestros juveniles corazones en dudas.  Nos miró fijamente y dijo… “Mis años y mi cargo no lo permiten, pero cuanto deseo hubiera podido estar hoy en vuestro puesto”… creo que ese gesto debía de haber sido imitado por todas las altas autoridades militares, y en todos los cargos en combate de las fuerzas armadas. Si así lo fue, ayudaron en mucho, y si no lo fue, totalmente desconocían e ignoraban que significa encaminar a un conscripto por el camino de la muerte.

            ./ Así…. no repentinamente y no sabiendo como, pasé de un casi niño infante guerrero a la hombría responsable.  Si mi comandante no puede estar en mi puesto, es que todos necesitan de mi juventud.  Yo, yo soy la patria, yo soy su valor, yo soy su dignidad.   Yo sé, que  mi padre daría su mismísima vida por sacarme de acá y ocupar mi puesto, pero él es más viejo y yo soy joven, tengo las cualidades físicas que él no posee, aunque el tenga más preparación y experiencia que yo.    Y así salí de un casi enclaustramiento o cautiverio de temor y dudas a un estado de desconexión.


En el buque Cabo san Antonio
            De repente un día, y ante nuestro asombro, nos hicieron formar y nos dirigimos a la playa.  Allí, ante nuestros ojos, había varios camiones, y dentro de ellos, un sinfín de cajas de munición. Y de varios tipos y calibre, ya fueran para FAL (7,62 mm), o para morteros (80 y 120 mm). Y lo más espectacular, el Cabo San Antonio, estaba haciendo maniobras para atracar en la misma playa. Nos ordenaron dejar el armamento y que empezáramos a descargar los camiones, y trasladar todo a las bodegas del barco que llegaba. En ese momento, sí que dijimos, esto es para nosotros. Este es el momento que estábamos esperando del traslado al frente de Malvinas, dejando el frente de Río Grande a otras unidades. Fue en ese instante, cuando en medio de la playa, se nos presentó, nuestro Presidente, y Comandante en Jefe. Lo cual confirmó más nuestra teoría. Y convencidos de que nos acababa de lanzar una  arenga, reanudamos con más fuerza nuestra labor….
            Al cabo de unas horas, vimos como el Cabo San Antonio se alejaba, de manera que  todas nuestras expectativas y ansias se desparramaron por el suelo. Pero lo que aún no sabíamos es que en unos días la guerra nos iba a alcanzar sin necesidad de movernos de nuestra posición.
            Los momentos de absoluta soledad me daban mayor confianza en mí y en mi amor a mi Dios y a la vida por él otorgada.  Ya no me asustaba ni temía la muerte.  Si muero, me repetía, es porque he vivido.  Pero mientras viva disfrutaré de ella.  Así, en los momentos de compañerismo procuré que nuestro grupo fuera siempre feliz de tener vida. Y disfrutamos de lo lindo cuando podíamos. A veces lo hacíamos de pequeñas cosas.  Hasta hablé por teléfono  a España, con mi familia en Zaragoza a unos 14.000 Km. Vía satélite, ellos allá, pagaban la llamada revertida. Una vez, después de media hora conversando, al salir de la cabina una salva de aplausos de mis compañeros que esperaban su turno, me emocionaron a lo inmenso, pensar que ellos también querían saludar a los suyos aunque solo fueran cinco minutos.

            . Existió un momento, o un tiempo, en que, internamente, y ante razonamientos solitarios. “la guerra austral me aterró”, me pareció vislumbrar una tremenda y peligrosísima falta de guía moral a escala Nación.  Vi como una gesta de afirmación nacional, beligerando en acción el principio de autoridad soberana, algunos la convertían en total y fanática guerra santa, con un solo credo de guía, ¡el catolicismo! Nuestra soberanía es y será siempre, federalista, y me aterraba la reacción insular en casi total mayoría creyente, no católica, ante nuestras,- yo creo sin mala fe-, insensibles provocaciones religiosas.
            Soy católico, y durante toda la contienda lleve sobre mi cuello el Santo Rosario, no como amuleto, sino como signo de mi fe. Pero jamás pensé que mi creencia, ni pretendí, dominara la acción de guerra de toda mi compañía.   Colocar la acción de guerra Malvinas, bajo la protección oficial de un solo credo, nos fue fatal. El mundo no católico y nuestros ciudadanos no católicos estacionaron sus acciones en forma negativa, o dudosa ante la acción oficial, que resalto una falta de respeto hacia los que debieron ser nuestros federados ciudadanos malvinenses.  Con sus costumbres, sus creencias, sin interferir lastimando su fe, con sus propios administradores y todo cuanto lleva en sí la Federación.  Si, ¿Por qué hoy ocultarlo?, llegué, un día, a tener más miedo y temor a una victoria fácil, que  a una sangrienta derrota.  ¿Quien  puede asegurar hasta donde hubiéramos llegado?  En una comunidad fácilmente cambiante, sin una guía moral sana e inamovible, totalmente cobarde y callada ante el error, fanática y soberbia en lo fácil.  -/-  Un día el pueblo entero bendecía la gesta Malvinas y toleraba a sus conductores, a los que un día antes había repudiado.   O ya en plena batalla el pueblo exigía, paz, paz, paz. ¿A quien le importaba la rendición ni la derrota, ni la actitud incontrolable de esa multitud cordera, ante esos Infantes conscriptos en plenas vanguardias y líneas de choque?-¡¡¡ No se pedía inteligencia, fuerza, sacrificio, bendición a nuestros soldados muriendo, asesinados, a todas nuestras vanguardias, y animo guerrero a nuestras retaguardias… no, no, se quería la paz!!! – En este animo derrotista, llego la batalla final y la derrota total, “la rendición”… Llego la paz y la salvación del aniquilamiento total de los “muchachos”,… ¿¿¿y que quería el pueblo??? el pueblo quería caos social, venganza interna nacional, revancha anárquica sin saber quien contra quien.

BIM 4 cambiando posiciones en el frente de Rio Grande
            Seguro que hemos escuchado hablar muchas veces sobre las operaciones secretas británicas en suelo continental, y se contará en los libros de historia, “aunque para nosotros no era historia, era una realidad”. A esas historias les damos nombres, como, Operación Mikado, y a otras que la historia todavía no ha dado a conocer, pero que algún día verán la luz, y también tendrán su nombre, por supuesto. Ahora incluso es lindo decir, que si eran operaciones de las S.A.S. o de la S.B.S., “ pero para nosotros solo eran los h….. de p…… de los ingleses, que estaban allí, enfrente nuestro”. Para nosotros no era historia, era presente y muy real.
            Ante el aviso de incursiones inglesas, nos trasladamos a la Bahía de San Sebastián, donde preparamos posiciones defensivas. Enfrente nuestro, el mar, detrás a muy pocos Km., la frontera Chilena, y si a esto incluimos el aeropuerto de Río Grande……   Estábamos en medio de la nada, y sin embargo en medio de todo.
            Una vez asignada la zona a defender por parte de nuestro grupo, era el momento de asentar nuestras posiciones y nuestros pozos de zorro. Nuestra casa durante mucho tiempo. Y no fue fácil, ya que en algunos de ellos el suelo sudaba, y mucho, de manera que se inundaban con facilidad. Pensabas haber terminado y vuelta a empezar. Pero eso iba a ser lo de menos.
           Por la noche las vigilias eran constantes, solo se podía descansar y no mucho durante el día. Las noches eran de alerta continua, cualquier ruido era sospechoso. Sabíamos que venían, habían sido detectados, la alerta era máxima. Yo mismo estuve a punto de volarles la cabeza a alguna patrulla. Y puedo jurar que no fui el único.


Momentos de descanso, momentos de convivencia. BIM 4. Rio Grande.
 

            Éramos la primera línea de defensa. Encima nuestro, en lo alto de la colina, se encontraba el puesto de observación, y detrás de la colina, estaban situadas las unidades de morteros.  La noche que nuestro grupo fue destinado a custodiar el puesto de observación, sí puedo decir, que el miedo, casi se apoderó de mí. Pude sobreponerme, pero no fue una noche de las fáciles. Era noche cerrada, no se veía a dos palmos de la cara. Hacía mucho frío, pero no había viento (algo raro).  Durante unos minutos pensé estar solo en el mundo.... Ellos tenían gafas de visión nocturna, yo no.... Era una presa fácil.... Y me dije: "Si he de morir, espero no ser el primero y tener la opción de llevarme alguno por delante". En medio de esa tensión busqué al compañero que tenía a mi izquierda, que digo compañero, mi amigo. Siempre que le necesité,  ahí estaba. Espero haberle servido de apoyo, como él me sirvió a mí. O no Jorge. Solo me dijo una cosa: “ Acá estoy, y tranquilo, yo estoy igual que vos”. Solo con esas palabras, consiguió que todos mis miedos se perdieran en la noche.
            Así llegamos a las elecciones democráticas y modernas, e hicimos un espectáculo que más parecía la lucha por ofrecimientos de “paredones a cual más sangriento”, que el ofrecimiento estable de una moderna y progresiva comunidad moderna.  “ Hoy, en el nombre de nuestros muertos, los caídos, asesinados, torturados y mutilados en nuestros enfrentamientos sociales internos, en nombre de nuestros muertos, los caídos en combate, los asesinados, torturados y mutilados salvajemente, por las fuerzas extranjeras, debemos, ¡Si!, debemos rehabilitarnos, darnos cuenta de como somos; convivir con nuestras formas actuales del Ser Nacional y luchar y luchar, donde quiera que estemos, y en el lugar o posición que nos hallemos, en dar ejemplos de dignidad, valor, progreso, respeto al hombre.   La verdad y la razón no están en la fuerza de los gritos¡¡¡. Las más puras verdades del hombre, las más puras virtudes, se hallan en la soledad de su alma.  Actuemos escuchando sus dictados, aunque sea pongamos acción en intentarlo.

            Yo, en mi pozo austral, en un papelito así no más, escrito también así no más, y que leía muchas veces hasta fortalecer mi conciencia… me decía:  MUERTO SERE, PERO NO VENCIDO.  HALLAREIS MI CUERPO DESTROZADO, ACRIBILLADO Y DIVIDIDO. DESTROZARLO SI OS ES GRATO. FRACCIONARLO EN MIL PEDAZOS, CREO EN MI DIOS: NO PODREIS DOBLEGAR MI ESPIRITU INMORTAL, ESE JAMAS PUDISTEIS. NI PODEIS. NI LOGRAREIS VENCERLO……. (continúa)

sábado, 30 de octubre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN, PARIAS DE RIO GRANDE (2ª PARTE)

BIM 4, comienza nuestra aventura en Rio Grande
        A la mañana siguiente de nuestro aterrizaje es cuando se puede decir que el último grupo de nuestro batallón terminó su traslado.

         Allí estábamos todos, en los alrededores del galpón donde habíamos pasado la noche. Esperábamos la llegada de nuestros oficiales y las nuevas órdenes. Formábamos grupos, aunque no muy homogéneos, unos charlando, otros lavándose, otros revisaban el material, incluso se hicieron algunas fotos. Pero todos convencidos que ese no era el final del camino. Este era el primer día de nuestras vidas. Una vida que jamás habríamos soñado, pero que estábamos seguros, jamás olvidaríamos….…





        ¡¡¡MI COMPAÑÍA!!!, jamás olvidar a mis compañeros, a ninguno de ellos, pero un recuerdo muy especial, de lo mas sano de mi alma, a mis compañeros de grupo, “ LOS SANJUANINOS”, ellos acogieron al desubicado gallego en su grupo Sanjuanino, y fui muy feliz cuando al finalizar la batalla perdida del Atlántico Sur, los visite en su tierra Sanjuanina. ¡¡¡ Cuanto aprendí a amar a la patria!!!
        Sr. Oficial, a veces resuenan en mi interior vuestro grito de …. “¡¡¡CARANCHOS DE LA ESTEPA!!!”…….. o vuestra advertencia, siempre atentos al …¡¡¡CARANCHOS AL NIDO!!!....... Sr. Oficial, me costo mucho, sufrí mucho, sude, maldije, putee, y mil veces mala sangre me hice hasta aprender a como se podía uno ayudar a si mismo, a ser un buen Infante de Marina. Tuve un buen suboficial, sabía ayudar al Infante que así lo mereciera. Solo pedía esfuerzo, voluntad de esfuerzo. Así ganó la confianza de los soldados, y el respeto de sus caranchos… sus Infantes de Marina, que abandonando las pampas húmedas, las pampas secas, las pampas nevadas del continente, nos hallábamos fuera del continente, diseminados en nuestro “pozos”, en pura “Estepa Austral helada”.

Primeros días, la espera es insoportable. BIM 4 en Rio Grande
        La primera semana se puede decir que fue bastante tranquila. No había grandes movimientos. Nos dedicábamos a revisar el material, limpiar el armamento, repartir y revisar la munición. Pero sobre todo, lo que más hacíamos era …. esperar. Deseábamos de una vez que nos asignaran nuestro destino final, era necesaria la acción. Estar tan quietos, nos producía inquietud. Los pensamientos iban y venían, y eso no era bueno. Esa quietud, aunque solo fuera unos pocos días, hacía que la moral bajara, y con ello los enfrentamientos por cualquier estupidez no podían tardar. Podía comenzar siendo una broma, pero no siempre terminaban como tal. Eramos hombres rudos, de acción, estar quietos nos enfurecía. Pero gracias a Dios, todo cambiaría enseguida.

        ./ Momentos hubo de gran tensión: Posibles desembarcos enemigos, posibles intervenciones de enemigos en potencia a escasos metros de nuestras líneas, posibles ataques aéreos sobre nuestra base – punta austral de ataque-, posibles copamientos de puntos geográficos por comandos enemigos, posibilidades y dudas, todas cuanta una punta de sostén de ataque puede ofrecer. Y a todo, añadamos el suspense perenne del envió al ataque aerotransportado sobre el enemigo.

BIM 4 en Río Grande, la tranquilidad ha terminado.
BIM 4 en Rio Grande, todos listos para la acción.
        Gracias a Dios, la tranquilidad terminó. Comenzamos a volver al campo, nuestro habitat natural, debíamos estar dispuestos para el combate. Dentro del batallón, formábamos un grupo de 14 hombres. Tres pelotones de cuatro hombres cada uno, uno de comunicaciones con la radio y un suboficial como mando directo. Un jefe de grupo, tres jefes de pelotón, tres FAP, seis tiradores y una radio.
        Nuestro suboficial nos quería listos, y vaya si lo consiguió. Todos los días al campo, ya fuera solos o junto con otros grupos de tiradores. Salíamos bien temprano, con un frío del carajo y reputeando a todo lo que nos daba la gana, pero con los cinco sentidos fijos en nuestro trabajo. Mantener posiciones, avanzar, retroceder, contraatacar, a retaguardia, comprobar armamento, desarmarlo, volver a armarlo, recordar las ordenes visuales…. Y no había excusa, ni respiro, ya fuera con sol, lluvia, frío o viento. Podían parecer unas simples maniobras, pero no lo eran. Todo se estaba poniendo a punto para que diéramos el salto. Éramos el relevo natural del BIM 5.

        ./ Esta, nuestra guerra austral me enseñó algo, que ni el mismísimo Sr. Comandante en Jefe hubiera podido insinuarme……….., el abismo infranqueable que existe entre “ la teoría de la guerra-ciencia y la guerra profesional práctica. Y que no existe profesionalismo guerrero en capacitación, sin acción activa”. Pasé mi momento de “stress guerrero, soy creyente-(católico)- y esto en mi persona, me ayudó a sobrepasar esa presión o síndrome guerrero de adaptación a reacción de alarma en resistencia y agotamiento anímico.

        ./ Es mi pensamiento, que en Malvinas, el stress guerrero o síndrome de guerra, causó estragos en la primera línea de combate. Sería muy importante que en los cuarteles se estudiara esta reacción de alarma, ya que su estudio solo tiene validez sobre las primeras líneas de combate. Pienso que en esa primera línea de combate se centra la verdad de la conducta del hombre. Frente al matar y al morir. He observado que el soberbio y el matón nunca podrán ser Infantes confiables, a la hora de la verdad, cuando en algún momento se nos preparaba en orden real de envió a primerísimo línea, los más soberbios eran los primeros decaídos, así como los más sencillos se convertían en los más serenos. Cuando llegaba la contraorden, anulación o suspensión momentánea del envió, la reacción se convertía en inversa. Conclusión, que los matones en momentos de ataque esconden sus cuerpos y pasado el peligro y repasado el ataque aparecen simulando heroísmo donde y cuando no lo hubiera.

        Cifré mi confianza en la sencillez de mis queridos compañeros, (camadas), mutuamente debíamos ayudarnos a prevalecer por todos los medios., y como decía nuestro oficial, palabra mas o menos………….¡¡¡ “yerra un tiro……….. distes tu posición……….. y mueres”!!!

        ./ La soledad, en “mi pozo”, en la austral estepa helada, fortaleció mi fe en Dios, me ayudaba a ordenar, objetivizar, equilibrar mis deseos , equilibrar en algo o en mucho mi resignación y mi rebeldía, a buscar la ayuda y a desprenderme a veces de amuletos, en mi deseo de no ser vencido totalmente por el temor y el miedo.

        En momentos de mayor crisis interna, cuando el sentido de patria y tantas cosas, no eran mas fuertes que mi gran deseo de vivir…, yo quería vivir, estaba formado y educado para vivir más y mejor, quería tener y deseaba tener mi propia familia, mía…. Contemplábamos al soldado profesional… él ya tenía su familia, sus hijos, morir hoy o mañana, que más daba si había de suceder, llegado el momento, los suyos ya fueron hechos y la patria cuidaría de ellos, podían elegir el momento y la forma más heroica para su recuerdo. Así mi estado emocional…yo… un Infante de Marina, conscripto, para quien tan difícil estaba comprender y asimilar la acción “del matar”, como la “del morir”, en esos momentos cuando comprender me fue tan difícil y no quería asimilarlo, que mi preparación y mi destino se encaminaba a “un vivir mas… y más… y a prolongar mi vida cuanto mas me fuera posible… para matar… y matar más…y …más… y cuantos más me fueran posibles. En esos momentos, en y durante acciones de guerra rutinarios, en ese pequeño e insignificante rincón de estepa helada y ante un pequeño grupo de compañeros hizo su presencia una alta autoridad…….. (continúa)

jueves, 28 de octubre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN, PARIAS DE RIO GRANDE (1ª PARTE)






       Pensamientos despues de una guerra, año 1983-1984, pero vereis que muchas cosas, sobre todo conforme vayan avanzando los capítulos, podrían ser de hoy en día. Todo lo escrito en negro es de 1983-1984, y lo escrito en rojo y cursiva son recuerdos de la guerra que áún me quedan hoy.
       Antes de comenzar con este relato que va a ocupar varios artículos, me parece conveniente hacer una muy pequeña reseña del proceso de usurpación de las Islas Malvinas:

      -/ Iniciada la gesta de Afirmación Nacional del principio de autoridad soberana en las zonas Argentinas Australes, la que se efectivizara en batallas de una beligerancia jamás conclusa hasta el logro de la soberanía de hecho efectiva. Beligerancia iniciada por Inglaterra en el año 1765, concluida por Madariaga en 1770, reiniciada por Inglaterra en 1771 y dada por España conclusa en 1774, incluyendo 1811 en que se inicia la autoridad administrativa soberana de la gobernación americana, y que Argentina, lograda su independencia efectiviza en 1820. Beligerancia reiniciada por Inglaterra en 1833 y que Argentina siempre procuro, ante su total inferioridad guerrera, mantenerla en un punto involutivo y amparándose en la fe de justicia de entes internacionales, efectuar sus reclamaciones de derecho por la vías pacificas.

      Inglaterra conduce su beligerancia in-vitro, a una beligerancia in-vivo y las autoridades del momento, argentinas, sabiamente, erróneamente o totalmente arrinconadas y llevadas a una posición política regresiva, optan en la acción activa de afirmación nacional de autoridad soberana.

“DOS DE ABRIL DE 1982”

Guerra Austral o del Atlántico Sur.



      ./ Mi brigada, B.I.M. 4, cambia de posición, deja el continente, y es aerotransportada fuera del mismo, a la zona austral. Primera posición de combate en acción activa austral al conflicto. Ocupamos posiciones de combate en zonas del B.I.M. 5, que pasaron a posiciones de primera línea en zona Malvinas.


Maniobras en Trelew, Bim 4, marzo 1982

      Llevábamos, sabe Dios, cuantas horas en las pistas del aeropuerto de Trelew (nuestra base habitual en el continente), bajo un calor de justicia, pertrechados con el uniforme de invierno de combate, sudando como chanchos, esperando ser trasladados, sin saber donde terminaríamos. Unas dos semanas atrás, nos encontrábamos en plena pampa, realizando maniobras diurnas y nocturnas, a punto de terminarlas. Sabiendo que una vez acabadas nos íbamos de permiso unos siete días a nuestros respectivos hogares. Pero de repente una mañana (2 de abril de 1982), nos hicieron formar a todo el batallón en medio de ese desierto, y nos comunicaron que “ Argentina acababa de recuperar las Islas Malvinas”, por lo tanto todos los permisos eran cancelados, y nos encontrábamos a la espera de recibir ordenes. Nos debíamos preparar para entrar en acción……


      La vigilancia y defensa de nuestras posiciones se convirtieron en puntos vitales; Rió Grande, en Isla Grande, fue el principal punto de ataque y de haber resistencia firme en los puntos claves Australes recuperados a la autoridad soberana Argentina, el enemigo harían de ella la principal “Base” a ser atacada.

      Fuimos conscientes de ser el principal punto vital de apoyo y sostenedores de la guerra austral.

      Así me convertí en el ciudadano clase 62, Ángel Horacio Esteban, M.R. 537369-4 , B.I.M. 5 (B.I.M. 4), Rió Grande. Tierra del Fuego.


Finales marzo 1982, maniobras BIM 4, Trelew

       Era noche cerrada cuando llegamos a Río Grande, aunque en esos momentos no sabíamos donde nos encontrábamos. Bajamos del avión y subimos a unos camiones que nos trasladaron a las instalaciones del BIM 5, donde pasamos la noche. Aunque la verdad no se descansó mucho. Habíamos sido instruidos, estábamos preparados, recién habíamos terminado unas maniobras muy exigentes. ¿Cuál era la razón de esta escala en Río Grande?…….

      ./ Tomé la guerra con seriedad: primero con desconcierto, inseguridad y temor. Yo, recién llegaba de España, (Norte de España) Zaragoza, Aragón, donde residía. Había pagado mi propio pasaje aéreo y ello dentro de una posición económica modesta, para cumplir el servicio militar a mi patria……. Y de repente……….. “zas”……. “la guerra”……. Y a unos 14.000 Km. de distancia, de mi residencia, mi familia, mi hermano (Argentino clase 65), mi abuela, mis amigos, mis estudios, aunque no seriamente por mi llevados hasta esa fecha.- Residía en España desde mis 9 años. Conocía muy bien Europa, digo así, conocía muy bien la potencialidad de mis enemigos del hoy. Apreciaba y aprecio, respetaba y respeto, en mucho, las virtudes inglesas, así como rechazaba y rechazo, sus para mi crasos errores, pero estaba consciente de su poder.

      La guerra para mi se presentaba en forma muy distinta, en ese momento, a como la entendían mis compañeros, que en mayoría tremenda, ignoraban o tomaban en broma ese poder del enemigo. Es más, para conservar inalterable nuestro compañerismo y mutua confianza, mantuve siempre silencio total y cerrado sobre mis apreciaciones.

      Mis compañeros…………. Y digo compañeros porque estábamos unidos en una Compañía, nosotros en esos momentos, no habíamos dado importancia debida a cuanto dependíamos unos de otros y cuanto nos necesitábamos mutuamente. Solo nuestro oficial, conocía del valor y significado de “Compañía”. Desde el comienzo, fui moteado por mis compañeros, como “el gallego”, y el che gallego, che gallego, en principio para mi tan incongruente, como si a un Santacruceño, Chubitense, o un Neuquino, le llamaran, “che Chaqueño o che Salteño. No es cuestión racista, es cuestión de desubicacion geográfica: El Aragón de la Galicia, una separación de unos mil Km., geográficos, idiomáticos, y de costumbres, que hasta el folclore musical aragonés se acompaña por una guitarra, y el folclore gallego por una gaita – tipo escocesa- . Pero debo a mis compañeros, aprender a comprender y amar las diferencias que en España no daba importancia, o establecía diferencias racistas provincianas no muy sanas. Algo así como veía suceder entre los provincianos argentinos…… (continúa)

Breve Epitafio

      Iba a colgar otro artículo, pero la actualidad manda y es importante. 
Ha fallecido Nestor K., y aunque por supuesto no seré yo quien hable mal de los muertos, tampoco aprovecharé su muerte par hablar bien de él. Como persona no lo conocía, y como presidente no me pareció nunca un buen ejemplo. Por lo tanto lo que haré, es lo que debe hacer todo buen cristiano. Perdonar y rezar por él, para que Dios, en su INFINITA MISERICORDIA,  lo tenga en el cielo.

      Y os pido que me acompañeis en mis rezos, para que las luchas internas por el poder dentro del peronismo, y que tanto daño han hecho a este país, no vuelvan a reproducirse.

      ¡DESCANSE EN PAZ!

sábado, 23 de octubre de 2010

BIM4 vuelve de posiciones avanzadas en el frente de Rio Grande

No hablaré por los demás, pero el BIM 4 estaba listo para el combate. Es más, estabamos en pleno combate. Como dice en el pie de página de esta foto (Revista SOMOS, 1982). Paisaje cotidiano para la defensa argentina. LLuvia, Frio,barro, viento. Un entorno geográfico que exije entereza, vigor, sacrificio. Las fuerzas nativas combaten en uno de los climas más inhospitos del planeta. Ya es hora de que el pueblo argentino pleno sepa lo que nosotros hicimos. No os calleis y gritad a los cuatro vientos toda vuestra historia. La Infanteria de Marina en pleno estaba lista para lo que se vio y para lo que no se sabe que sucedió. Podemos decir que estábamos listos para mucho más. Estad orgullosos de vosotros. Mis camaradas muertos no pueden pasar al olvido.

jueves, 21 de octubre de 2010

Receta económica..................... Empobrecer la población

Todavía recuerdo cuando hace dos o tres meses el gobierno se llenaba la boca, hablando de una inflación del 9,5%. Y al mismo tiempo se pedía y se concedían subas salariales por encima del 20% ( hoy en día se piden unas subas del 35%). Creo que en alguno de estos artículos donde plasmo mis pensamientos, ya lo había comentado. Nos íbamos a encontrar en Argentina una inflación de infarto. Los precios no se podían mantener de ninguna manera. Y si hay algo que lamento, es no haberme equivocado. Y sí…… lo hubiese deseado. Ojalá hoy tuviera que pedir perdón al gobierno argentino, por dudar de sus medidas económicas. Ese mismo gobierno que todavía quiere defender, sin la más mínima credibilidad, que todo va bien. Y puede que tenga razón, por lo menos para ellos. Es el gran problema de las personas que se creen imprescindibles ( lo que quiere decir que los demás somos ineptos), y que por lo tanto les encanta perpetuarse por siempre jamás en su puesto. Ni siquiera tienen que esforzarse mucho en convencer a la gente que ellos tiene razón. Solo es cuestión de comprar y comprar a cuantos más mejor. Todo vale para ayudar a la temida inflación, que nos hace a todos cada vez más pobres. Aunque ahora me pregunto ¿A TODOS?. Pensemos un nombre al que no le afecte, y démosle una patada en el culo. Seguro que "alguien" no podría sentarse en muchos años.

Como podéis ver en todos mis escritos, aunque hace tiempo que no colgaba nada nuevo en el blog, ya que yo no vivo de escribir y mi trabajo no me ha dejado tiempo. Bueno, como decía, en mis escritos siempre defiendo a la persona, sus valores, tanto humanos como espirituales. Y tengamos presente que los valores pueden ser buenos o malos. Es nuestra lucha como seres humanos. Es nuestra pelea diaria entre el bien y el mal. Por eso defiendo la buena educación de nuestros hijos.
En los colegios y escuelas, una buena educación intelectual. Y una buena educación moral en los hogares. Porque estos valores, ellos los maman en sus respectivas familias. Si somos egoístas, coimeros, ladrones, mentirosos, si actuamos movidos por el odio, y por un “yo soy el que valgo”, así es como serán ellos. Por supuesto podrán llegar a ser médicos, abogados, empresarios, albañiles, electricistas, sindicalistas……. Y hasta Presidentes del país. Pero como personas no serán absolutamente nada.
Nuestros dirigentes son un reflejo de la sociedad que representan, (no olvidemos que nosotros los ponemos allí). Así les hemos educado. Ahora de nosotros depende, que es lo que queremos como futuro de nuestros hijos. Hagamos de ellos personas de bien, porque sino, ellos, y con razón, nos culparán de sus males futuros.
Durante muchos años hemos puesto como ejemplo a personas que ocultaban odio, y no justicia, en su interior.
Estoy convencido que todas las personas que murieron en nuestras guerras internas, y en nuestras guerras contra un enemigo extranjero, no lo hicieron, para tener lo que ahora somos. Lo hicieron por una Argentina libre, sin odios ni rencores, por una Argentina de progreso, por una Argentina con valores de respeto y sana convivencia. Por una Argentina en continuo desarrollo.

Hace ya bastantes años, después de la guerra de 1982, en concreto en al año 1983, quise plasmar en un papel todo lo que tenia dentro de mi cabeza. Y aunque no esté convencido del todo de querer hacerlo, lo voy a ir colgando en este blog. Ya que aunque algunas cosas puedan parecer que pertenecen al pasado, cuantas más veces lo leo, más me parece que podía haber sido escrito hace tres días.
Si a alguien le puede ayudar, enhorabuena, sino, también enhorabuena. Mi intención es solo, que durante un rato pequeño, pensemos en lo que realmente importa en esta vida, ¡NOSOTROS!