jueves, 9 de junio de 2011

IMÁGENES DE HOY QUE NOS TRASLADAN A UN AYER

Continuando con las imágenes del encuentro en la Base Almirante Zar, de aquellos soldados que formamos allá por el 82 aquel glorioso Batallón de Infantería de Marina nº 4, paso a colgar varias fotos que seguro serán del agrado de todos, y que os llevarán en el tiempo a recuerdos de otra época.  Recuerdos que serán buenos y recuerdos que sería mejor olvidar, pero que todos ellos juntos,  queramos o no, forman parte de nuestra historia. Una historia digna de contar. Una historia todavía desconocida para la mayoría del pueblo argentino. Pero que nosotros tenemos la obligación de recordar, para que nadie olvide los ejemplos de entrega y valor que la juventud argentina debería conocer. Ya que cuando queremos desinfectar una herida... usamos alcohol... que, sí, duele... pero cura. 
Y no somos nosotros el ejemplo, sino todos nuestros camaradas y amigos que entregaron su vida, sí, todo su ser, para que este pueblo levante la cabeza y pueda mirar al futuro con orgullo. El orgullo, que dá el saber que las cosas se hicieron bien, que la entrega a los demás es el camino a seguir, que nuestro trabajo es nuestra entrega, que si queremos algo, solo nuestro esfuerzo lo conseguirá...... Nuestra acción en nuestra lucha diaria, levantará nuestro orgullo.... sin embargo nuestra desidia, nos hundirá en la vergüenza, nos dejará solos en el camino.
Pero bueno el siguiente artículo sera muy interesante, por lo tanto no me quiero alargar, ahora solo deseo que estas fotos os alegren el día, y os animen, haber si conseguimos organizar algo grande para el año que viene, a los 30 años de la gesta de Malvinas.

Acceso a la Base Zar

Bandera Argentina Plaza de Armas

Plaza de Armas y Salón de Baile
Paseando por alrededores Plaza de Armas















De camino al comedor, cuadras y cantina
El comedor, y detrás la cocina

Pañol y Edificio Comando

Edificio Suboficiales















Walter, preparado para empezar orden cerrado














Acceso a cuadras













Imposible acceder, interior cuadra













¿Os acordais?

Ni una sola arruga













Baños













Duchas












Galpón Automotores












Ranno y Sillero se van a Trelew













¡Que recuerdos!











Pasillo cuadras












Saliendo del edificio de tropa












Walter, un momento de reflexión











Comida de hermandad, ofrecida por el Jefe de la Base Zar











Entrega de un recuerdo de nuestra visita















































La placa dice lo siguiente:  A la Base Naval Almirante Zar, por los 50 años de vida sirviendo a la comunidad en pos del progreso y el bienestar de la comunidad. Deseando muchos años más, los conscriptos clase 62 del Batallón de Infantería de Marina nº 4.

                                         7 de marzo 2011







Para los que estuvisteis, ¡enhorabuena!, y para los que no, desde aca os mando toda la fuerza posible para que os animeis en el siguiente encuentro, ya sea en Septiembre ( ya que se celebran los 50 años de la Base), o para el año que viene y poder juntarnos en el 30 aniversario de la Gesta de Malvinas. Es más, para saber si podemos organizar algo grande, os animo a que me escribais a la direccion de correo electrónico de este blog, y me digais si estariais dispuestos a apuntaros.
PODEMOS HACER ALGO INOLVIDABLE, ALGO GRANDE. NO DEJEMOS PASAR LA OPORTUNIDAD.
SOLOS, SOMOS UNO MÁS, PERO JUNTOS SOMOS ALGO GRANDE.
¡SEMPER FIDELIS!

miércoles, 18 de mayo de 2011

¡SEMPER FIDELIS!

Año 2011. Parece mentira que hayan pasado ya 30 años. Y si hay un sueño, una ilusión, un deseo, que haya repetido todas las noche de Fin de Año, durante este tiempo, ha sido poder volver algún día a Trelew. Volver a ver a la gente que allí conocí, y que me entregaron su amistad, dejando en mi persona grandes y gratos recuerdos. Ya no somos las mismas personas que entonces, pero el afecto y la amistad estoy convencido no han variado lo más mínimo. Y podríamos añadir que nuestras distintas vivencias durante todos esto años, podrían enriquecer nuestra amistad.

Y ya una vez en Trelew, si hay un sitio al que me gustaría volver a entrar, volver a ver, para poder revivir una época, que sí, fue dura, pero que todos vivimos con una gran intensidad, ese es la Base Militar Almirante Zar.


Hasta los coches se adornaron para el viaje
 
Y este pasado mes de abril del año 2011, casi lo consigo. Pero aunque no pudo ser el cumplir mi sueño en persona, los compañeros y amigos de aquel Batallón de Infantería de Marina nº 4 (año 1981-1982), que organizaron un encuentro dentro de la Base, gracias a la comprensión y total apoyo de su actual Jefe, me hicieron sentir presente en todo momento, ya que me tuvieron al corriente de todas sus vivencias durante el fin de semana que duró el encuentro. Y cuando digo vivencias me refiero a todas sus sensaciones, y a todos sus recuerdos, que también eran los mío. Los actos que estaban preparados para esas 48 horas, vividas con total intensidad, impidieron que pudieran ir a la ciudad a visitar a los amigos que allá quedaron, pero no estuvieron en el olvido, y en el próximo encuentro, ellos serán los primeros.

Ranno, Diaz, Flores,Vera,Dugan,Sillero,Ejarque,Cataldo,Sisterna
Muchas veces, y seguro que alguna vez os ha pasado, resulta más interesante la planificación de un viaje, que luego el viaje en sí mismo. Sin embargo no fue este el caso. Como ellos mismos dicen, se reencontraron con viejos sentimientos, con viejas sensaciones, que les hicieron recordar viejas historias y anécdotas que creían olvidadas. En alguna parte del cerebro, habían permanecido ocultas, y el llegar allí, fue como si una puerta se abriera, y todas las imágenes salieran de golpe.

En esta foto de arriba, se encuentran en el cuerpo de guardia a su llegada a la Base Zar.


¿Os acordais del comedor?

Volver a pisar esa tierra, donde tenía lugar el “orden cerrado”, y en la que tantas veces habíamos escupido nuestra última saliva, donde tanto habíamos reputeado (con perdón). Volver a encontrarse con esa Plaza de Armas y con esos pasillos donde tanto habíamos “bailado”. O mejor dicho tanto “nos habían hecho bailar”.Ellos así me lo transmitieron y así os lo cuento, ya que así me lo hicieron vivir a mí también. Las risas y las lágrimas se entremezclaban entre tantos recuerdos.
En la foto superior parece que estan todos esperando la comida. ¿La habrá probado ya el oficial de guardia?

Alrededores de la Plaza de Armas
Volver a encontrarse en los lugares, en los que habíamos compartido vivencias con compañeros que ya no se encuentran entre nosotros, conducían a momentos de silencio, en los que cada uno los recordaba a su manera. Aunque siempre con respeto. Y sabiendo que fuimos unos privilegiados, de haber podido conocer y convivir, con unos auténticos héroes de este país tan querido.

El deterioro físico de las instalaciones, tan queridas y odiadas por nosotros, no son el reflejo de los valores humanos y sociales que allí aprendimos. Esos valores que nos ayudaron a sobrellevar y enfrentar la guerra de Malvinas. Y una vez ésta finalizó, nos ayudaron enfrentar la posguerra y nuestro futuro, en medio de una sociedad que no nos puso las cosas precisamente fáciles. Más bien todo lo contrario. Y podríamos dar ejemplos de compañeros que perdieron o no consiguieron trabajos, por el hecho de haber participado en la guerra.

Todos a bailar
Ya no se encuentra el BIM 4 en estas instalaciones, hoy con asiento en Ushuaia. Por lo que estas instalaciones podrían haber sido aprovechadas para muchas otras funciones, ya fueran militares o civiles, (toda decisión viene del Estado). Pero claro, el haber hecho algo no daba votos, más bien todo lo contrario. Por eso mejor no tocarlo, mejor dejar pasar al olvido. Mejor que se vaya estropeando de a poquito. Aunque si son capaces de hacerlo con las personas, que importan unos ladrillos.

Una imagen vale mas que mil palabras. ¿Quien no recuerda estos pasillos que comicaban las cuadras, el comedor, la cantina?

Hoy luchamos por conseguir unos derechos sociales, y que quede claro que no fuimos nosotros quienes los concedimos, si no que fue el Estado, provocando un cisma en la sociedad, al beneficiar a unos, perjudicando a otros. Y ese es nuestro reclamo, “ el de la no discriminación”.

Ya estamos arriba. ¿Ahora como bajamos?
Unos derechos por los que podremos discutir unos y otros, si son justos o no, y todos con nuestras razones. Incluso podremos discutir si el reconocimiento en forma de pensión, es realmente un reconocimiento o una compra.

Podríamos discutir en si la ayuda al excombatiente debería haber sido o seguir siendo, de forma directa, como la actual ( llámese pensión), o de subsidiar a la empresa privada, a través de los contratos laborales que con éstos tuvieran. A mi personalmente me gusta más esta idea, ya que el trabajo es lo que de verdad dignifica a una persona, al mismo tiempo que se siente un ser útil para la sociedad. Para alguien en edad de trabajar, fuerte para trabajar, sano para trabajar, creo que el tener que luchar por una pensión para subsistir, solo consigue ir perdiendo la dignidad como persona.

Acá está el acceso a la cuadra.
Incluso podríamos discutir, si conceder a un excombatiente, que sale ileso tanto física como psíquicamente de una guerra, una pensión, en reconocimiento a su labor, es o no una ofensa a todos los héroes heridos, a todos lo héroes muertos. Héroes que lucharon codo con codo, con todos los que salimos bien de ella.

Pero el hecho de opinar que se podrían hacer las cosas mejor, siempre pensando en la persona, no quiere decir que seamos idiotas. ¡El estado ha concedido unos derechos!, pues bien, tendrá que reconocer que ha discriminado a mucha gente. Que ya en la convención de Ginebra, se define muy clarito lo que es una zona de combate, y lo que es un excombatiente. Y todo lo que quieran re-explicar para convencernos de lo contrario, es pura demagogia.



Vera, con la misma cara de angel que en 1982

Electra. Con uno de esos nos trasladaron a Rio Grande en 1982
El pañol y el edificio comando

jueves, 31 de marzo de 2011

... EL SILENCIO DE LOS BUENOS.

          Año 2011. Se cumplen 30 años de la incorporación, en 1981, al servicio militar, de los conscriptos de la clase 62, al glorioso Batallón de Infantería de Marina nº 4, ubicado en Trelew, en la base Aeronaval Almirante Zar. Y aunque los componentes de aquél batallón, el cual participó activamente en la gesta de Malvinas un año después, se han seguido reuniendo regularmente todos los años, y más activamente los pertenecientes a la provincia de San Juan, este año ha sido el primero que han podido desplazarse hasta la base de Trelew, y aprovechar para celebrar los 30 años de su incorporación y recordar sobre el terreno las vivencias de entonces…. Las emociones han sido muchas y fuertes… Las lágrimas producidas por la emoción del momento también se dejaron ver… El recuerdo de los compañeros que ya no están entre nosotros, por respeto a ellos y su labor, no podía faltar… Y por supuesto no faltaron las bromas y el recuerdo de viejas anécdotas. (Ya iremos añadiendo algunas fotos de tan memorables momentos).


Enrique, Angel y el edificio Comando.
 Gracias por llevarme con vosotros.
         Solo fue un fin de semana pero la intensidad con que se vivió, jamás podrá explicarse con palabras. Lo que se puede afirmar es que el acabar no fue un adiós, ya que la intención es volver en septiembre para celebrar los 50 años de la Base. Y por supuesto algo intentaremos hacer para el año 2012, y poder juntarnos en los 30 años de la gesta de Malvinas.

Puede que nuestra labor no sea reconocida, oficialmente, pero eso no importa, y aunque no pararemos en nuestra lucha por conseguirlo, ya que la entrega de nuestros muertos así nos lo exige. Tampoco pararemos de luchar, como hemos hecho en estos 30 años, y hasta que las fuerzas nos abandonen, por mejorar día a día a este país. Y lo haremos a través de nuestra familia, de nuestro trabajo, de nuestros amigos, y de nuestra entrega. Intentaremos que nuestro recuerdo sea imborrable para los que nos sucedan. De la misma manera que lo han hecho nuestros compañeros que ya no están entre nosotros.
          La Base Zar, seguro que es más conocida por su época negra. Pero esta base es mucho más que eso. Es el lugar donde aprendimos lo que significa de verdad la palabra “ESFUERZO”, lo que significa de verdad la palabra “SUPERACIÓN”, y lo que significa de verdad la palabra “ENTREGA”.
          Si queridos amigos, aunque nos quieran demostrar lo contrario, Argentina es algo más que los años de la dictadura ( de cuyos excesos todos somos culpables). Incluso me atrevo a gritar, que mucho más que la época inmediata a esos negros años.

         Siempre en esta vida, las personas tenemos margen de mejora. Siempre podemos hacer más de lo que hacemos. Podemos esforzarnos más de lo que nos esforzamos. Podemos amar más de lo que amamos. Podemos trabajar más de lo que trabajamos. En definitiva podemos entregarnos más de lo que nos entregamos. Y el día que nos convencemos que no podemos hacer algo más, solo significa que ese día empezamos a morir. Por eso siempre he defendido, que lo que se debe exigir como ciudadano de un país, son cada vez mayores responsabilidades que nos ayuden a convertir nuestro entorno, cada día, en un lugar mejor... Tanto para nosotros, como para nuestros hijos.
          La aceptación de esas responsabilidades no solo nos permiten mejorar , sino que nos permiten exigir justicia y responsabilidad a nuestros mandatarios.
          Solo tenemos dos caminos: Bien damos un paso más en nuestras responsabilidades, o bien nos apuntamos a la legión de los que solo piden del estado que cubra sus necesidades. Esto último solo nos lleva a encubrir los excesos de nuestros mandatarios, para no perder nuestros privilegios. Dejamos de ser personas y pasamos a convertirnos en aves que se alimentan de carroña. Somos incluso capaces de modificar la historia para poder acoplarla a nuestros propios intereses. Solo valgo “YO”, y.. ¿ desde cuando les ha importado el interés general a este tipo de aves?

         Pero, BASTA, hoy no quiero hablar de ellos. Ya he dicho más de una vez que no soy político, por lo tanto ya hablaremos de como fue realmente la historia, para que nuestros hijos no crezcan en la mentira.
          Hoy quiero transmitir que estoy feliz, si, si, feliz. He podido conocer, y no solo conocer sino también seguir, el trabajo que argentinos anónimos, argentinos grandes de espíritu, argentinos que sí han sabido aceptar mayores responsabilidades para con su país, para con el prójimo. Ayudando en la formación de los demás. Tanto laboral, como moral, como espiritual, lo que redunda en que las empresas no solo tengan personal capacitado en sus funciones laborales, sino al mismo tiempo tengan trabajadores con una rectitud moral y de espíritu, que dan un valor añadido a las empresas que los contratan.
          Y no son pocos los argentinos que a ello se dedican, ya sea en sus lugares de trabajo, en sus hogares, con sus amigos. Pero esto no sale en los diarios. Esto no vende. Y me imagino que, como me ha pasado a mi, nos hemos acostumbrado a conocer solo la historia de los degenerados, depravados y ladrones que desgraciadamente nos rodean.
          Por eso creo que ha llegado nuestro momento, y acá tengo que transcribir unas palabras, que no son mías, sino que pertenecen a Martín Luther King, que dijo: “NO ME PREOCUPAN LOS GRITOS DE LOS CORRUPTOS…… LO QUE ME PREOCUPA ES EL SILENCIO DE LOS BUENOS”.
          Si ante la corrupción y el despilfarro nos callamos, solo significa que los apoyamos... Casi podríamos añadir, que nos podemos llegar a parecer a ellos... Ya que los que hoy gritan tanto, son los mismos que cuando la dictadura, y por su propio beneficio…. callaban.

miércoles, 16 de febrero de 2011

YO NO ESTUVE EN LAS ISLAS....

Acción 1ª:


          Cuando los dos hombres subieron al coche, que solo Dios sabe como habían conseguido, todavía no había oscurecido, y estaban convencidos de poder llegar a Río Grande, antes del toque de queda, y seguros de pasar antes de que se colocaran los controles en la ruta. Sabían a que hora se instalaban los puestos, y creyeron no tener problemas para llegar a su destino… Pero eligieron un mal día. Las nubes habían cubierto el cielo a mitad de tarde, lo que hizo que el día se oscureciera antes. De manera que los Infantes de Marina, se apostaron en sus puestos de control , antes de lo normal. Además las noticias de comandos operando en el Sur, ya no eran un secreto.
          Cuando ambos hombres se dan cuenta de su error de cálculo, ya es tarde para dar la vuelta, de manera que continúan, esperando que esa luz que tienen delante no sea un control.
          La tensión dentro del vehículo es máxima, y cuando ven que les dan el alto, el conductor aprieta el acelerador, al mismo tiempo que su copiloto le grita: “ GO, GO, GO”. Nada mas pasar oyeron unos disparos, y uno de ellos gritó: “ stay calm, go on, they shoot to the air, we´ll get lost in the darkness” (Tranquilo, continúa, son disparos al aire, nos perderemos en la oscuridad ). Pero en la segunda ráfaga de disparos, el cristal reventó, y el conductor pudo ver como la cabeza de su compañero saltaba por los aires. Ya que un proyectil del calibre 7,62, le había alcanzado de lleno. Los sesos se esparcieron por todo el vehículo. Cristales, puertas, asientos, techo…. El conductor paró y bajó del carro, gritando que se rendía y con las manos en alto, mientras escuchaba como las botas de los soldados retumbaban en la ruta, acercándose hacia él a toda prisa…….


Acción 2ª:

         La madre le daba prisa a su hijo para que entrara en el coche, ya que quería llegar antes del toque de queda a Río Grande. La verdad es que no sabe en que momento se retrasó su viaje. O bien la despedida fue más larga de lo deseado, o cuando paró para echar nafta, o bien es que el tiempo se estropeó, y no pudo ir lo deprisa que hubiera querido. La realidad es que la noche se les echó encima, y comenzó a ponerse nerviosa cuando se dio cuenta que no llegaría antes del toque de queda.
          Los nervios, y la tensión hicieron, al ver las luces en la ruta dándole el alto, que su miedo se transformara en pánico, de tal modo que sencillamente… se equivocó… y en lugar de pisar el freno, apretó a fondo el acelerador. Para cuando escuchó la primera ráfaga de aviso, ya era tarde, dio un grito, y su hijo que iba dormido a su lado, se despertó, y se incorporó al mismo tiempo que un proyectil ,calibre 7,62, de la segunda ráfaga, alcanzaba al vehículo y seguidamente su cabeza. Esta reventó, haciendo que todo el coche, puertas, ventanas, asientos, techo, se llenaran de los sesos que saltaron por los aires. La mujer ya histérica, logró detener el auto, y agarró a su hijo en brazos, rota de dolor…. Mientras… en la oscuridad … resonaban las botas de los soldados acercándose a toda prisa….


Acción 3ª:

           El pelotón que debía hacer la primera guardia, y por tanto montar el puesto de control, fue llamado antes de tiempo. Ya que las noticias de comandos que querían operar en el Sur, y teniendo como objetivo el aeropuerto de Río Grande, eran ya un hecho, y había que estar alerta. Los controles habían dejado de convertirse en algo rutinario, estábamos en medio del conflicto...
          ... El pelotón se encontraba ya hacía rato en su puesto. Las órdenes eran de estar muy atentos a cualquier ruido, movimiento o vehículo extraño. Por eso cuando vieron acercarse al carro, todos se colocaron en posición, dispuestos a detenerlo y pasar la inspección del mismo, ya que el 100% de los carros debían ser inspeccionados. Hay que pedir documentación y verificar de donde vienen y adonde se dirigen. Ante cualquier duda había que avisar a la patrulla motorizada para que los acompañaran hasta la base de Río Grande... El compañero se colocó en medio de la ruta haciendo señales hacia el vehículo con la linterna para que se detuviera... Pero sin dar tiempo a pensar todo se volvió una locura... El carro no solo no paró, sino que aceleró, pasando por donde se encontraban, a toda prisa... Ya todo fueron gritos y órdenes… Al mismo tiempo que la radio notificaba que un vehículo se había saltado el control y se dirigía a toda velocidad hacia Río Grande, otro compañero disparó al aire una ráfaga de advertencia con su FAL... En ese mismo instante por la radio alguien preguntó: “ ¿Se puede verificar que un grupo de comandos ingleses se dirige a Río Grande?… Pero no hubo tiempo para contestar...Viendo que el auto no se detenía, otro compañero ya apostado, recibió la orden de disparar... Apuntó, disparó y el vehículo se detuvo. Acto seguido corrieron hacia el auto, gritando que salieran con los brazos en alto. Por todas partes se oían gritos…. Uno de ellos se acercó a la puerta del copiloto, apuntando con su arma hasta que comprobó que el ocupante no se movía... Entonces abrió la puerta y se asomó…. pero no estaba preparado para lo que vio… solo tuvo el tiempo justo para apartarse y vomitar todo lo que llevaba dentro, a un lado de la ruta…..


           LA GUERRA…SÍ… esto es la guerra, alguien debe morir, para que otro viva. Esto no son las islas, es el sur del continente. La sensación de estar en medio del conflicto, la sensación de luchar por algo, la sensación de miedo, el nerviosismo, la preocupación por la propia vida, eran exactamente igual para todos. Estuvieran en las islas o en el sur del continente. Los ingleses ya nos habían demostrado que lo de la zona de exclusión era pura mentira, recordemos el Belgrano. No existía tal zona de exclusión, todo el sur y las islas formaban el mismo teatro de operaciones.
Y para un soldado que está en el frente, delante solo está el enemigo.
           Según la versión que elijas de esta historia, que por cierto es real decidas lo que decidas, el soldado sencillamente es un “héroe” por haber dado muerte a un “comando ingles”, o bien todo lo contrario, “un asesino”, por no comprobar que dentro del auto iba un “pibe”, con su “madre”. Pero claro, elijamos lo que elijamos, lo hacemos ahora, con la tranquilidad que nos da la paz que respiramos. El soldado en cambio no tenía nuestra suerte. Él se encontraba en pleno Frente de Batalla. No podía decidir, todo lo que debía hacer era actuar. Su vida y la de sus compañeros estaban en juego.
           Él entregó toda su persona por una causa, por un país. Estuvo donde le dijeron e hizo lo que le mandaron.
           Y desde ese momento y durante toda su existencia, no pasará ni un solo día, sin que los fantasmas de lo que vivió y vio, le dejen tranquilo.
            Si los recuerdos y el dolor le han corroído las entrañas, entonces ya estaría muerto antes de suicidarse. Y si ha tenido el valor y la fuerza de asumir lo vivido, entonces tendrá que vivirlo en soledad. Ya que… ¿Quién iba a creerle?... si no estuvo en las islas… el… no estuvo luchando en lo que dicen era el frente….. él… no es un excombatiente.

jueves, 20 de enero de 2011

MUERTOS POR MALVINAS

          Dicen que en esta vida hay un momento para nacer y un momento para morir. Y podemos añadir que en ambos no podemos hacer gran cosa, excepto vivirlos. Sin embargo hay otros momentos en la vida, en los que sí podemos aportar algo de nosotros, y de la gente que nos rodea. Como por ejemplo en los momentos para aprender, en los momentos para jugar, en los momentos para la amistad, en los momentos para el amor, en los momentos para trabajar, en los momentos para luchar…….. y entre otros, en los momentos para recordar.

Sergio Omar Ordoñez (BIM4)
    




          Nacer y morir es algo que hacemos solos. Por mucho que al nacer se encuentre nuestra madre, o que al morir nos rodee toda nuestra familia, la realidad es que son situaciones a las que nos tenemos que enfrenar nosotros mismos. Lo importante es poder nacer en paz, y después, conscientes de nuestro buen hacer en esta vida, poder morir en paz. Todo, después de haber sido honestos, y haber entregado nuestro yo por los demás, en los restantes momentos de nuestro peregrinar por esta vida.


          Yo tuve la suerte de conocer a dos personas maravillosas, y que desgraciadamente ya no se encuentran entre nosotros. Dos personas sencillas, alegres, amigos de sus amigos y respetuosos con sus enemigos. Dos personas siempre dispuestas a ayudarte. Dos personas dispuestas a dar todo su ser por defender a su país. Sí… el mismo país que después les repudió y les olvidó. Eso no es fácil de sobrellevar, y podéis estar seguros que nosotros os comprendemos. 
José Alberto Paez (BIM 4)
     





          Por eso amigos míos podéis descansar tranquilos, que mientras quede un solo compañero vuestro, de aquel Batallón de Infantería de Marina nº 4, con vida, no consentiremos que vuestra gesta sea jamás olvidada.
         





J.A.Paez 1982
         Estas son las imágenes de dos héroes. Estas son las imágenes de dos espíritus de entrega, de lucha, de superación, de sencillez, de trabajo, y sobre todo de honradez.
Paez en Río Grande 1982
         Paez,   recuerdo cuando nos hablabas de tus caballos, esos animales a los que tanto querías. Ese campo del que un día saliste para cumplir con tu servicio militar, sin imaginarte todo lo que ibas a conocer y aprender. Solo sabías de laburar en el campo, y saliste con la sabiduría de los hombre que en él trabajan, lo que facilitó que te convirtieras en un gran soldado. Jamás te quejaste de nada. Siempre estabas dispuesto para lo que hiciera falta. Solo hubo una cosa que no pudiste superar y fue que cuando todo acabó y volviste a casa, pensaste que igual que vos, Argentina habría cambiado, y desgraciadamente no fue así.
    
Ordoñez y soldados del BIM 4 (1982)
    Ordoñez, eras el compañero perfecto, siempre alegre. Si había algún problema, allá estabas para dar la visión optimista. Si hacía falta alguna cosa, allá estabas para echar una mano. Tu apoyo incondicional, fue el bastón en el que muchos nos agarramos para seguir adelante. El pesimismo no podía aguantar a tu lado, ya que tu visión positiva y alegre de las cosas eran mucho más fuertes.
    


         En esta placa que entregaron, tus compañeros Sanjuaninos, a tus padres, se reflejan todos nuestros sentimientos hacia vos.
     


      




Tumba de Sergio Omar Ordoñez

Tumba José Alberto Paez
Tenéis que saber que vuestros compañeros Sanjuaninos del BIM 4, os han ido a visitar a vuestros respectivos lugares de descanso, primero para poder ofrecer a cada uno de vosotros el reconocimiento y el homenaje, que nosotros sabemos os merecéis y porque les salía del corazón. Y por supuesto para que estéis seguros que seguirán luchando hasta que toda la nación reconozca vuestro esfuerzo y dedicación. Al mismo tiempo que les hicieron llegar a vuestros familiares, la certeza de que vuestra entrega no fue en vano. Y que vuestro recuerdo estará siempre en nuestros corazones.      



Familiares y compañeros del BIM 4 en el homenaje a Paez

Placa homenaje a Ordoñez, entregada por compañeros del BIM 4 a sus padres
    



   










          Os estaré eternamente agradecidos por haberme dejado formar parte de vuestras vidas, y perdonadme por no haber estado cuando quizás me necesitasteis.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN..... PARIAS DE RIO GRANDE(8ª PARTE)

            -/- 14 de junio: Nuestras mentes humilladas…Nuestras almas sentían fuego… la reacción no se hizo esperar, (teníamos nombres metidos hasta la última médula de nuestro cuerpo… ¡¡Bedacarratz!!, ¡¡Agotegaray!!, ¡¡ Rodríguez Mariano!!- Arce- ¡¡Vázquez y Castillo! Carballo!!,¡¡ Castro Fox!!, y nuestro héroe, para nosotros tan sentido en Río Grande, ¡¡ Zubizarreta!!... ¡¡ Los héroes mártires del Belgrano!!... La reacción a nuestros recuerdos… nuestras vigilias, nuestros sobresaltos, la soledad, noches sin visibilidad, techos de nubes que parecían aprisionaban la estepa austral, chubascos y chubascos, bancos de nieblas que aprisionaban el pecho y la pertinente y jamás satisfecha llovizna sin fin en nuestras vigilias y soledades, aquellas interminantes tensiones mirando a nuestro oficial, su señal y orden…¡¡ Aerotransportación al contraataque!!... ¿Y ahora?...
¿Y ahora?...  ¿Y ahora que?......
            Vimos  volver a nuestros valientes del BIM 5 y ser dados de baja. Volvieron a nuestra base en Chubut- Puerto Madryn- Trelew, a las fuerzas derrotadas en Malvinas, darles la baja y marchar a casa.  Volvieron a nuestras bases, en el continente, los mandos superiores prisioneros en el “st. Edmund”, por el enemigo, Y el gobernador de las Fuerzas Argentinas, con los mismos, y pasaron a la inmovilidad y silencio de sus domicilios.
El fin de la guerra, eliminó las tensiones

           Como todas las cosas que comienzan, esta también tenía que tener un final, no el que nosotros esperábamos, pero un final al fin y al cabo. De manera que del desconcierto y desesperación iniciales, pasamos a la euforia y la alegría de haber sobrevivido a la guerra y poder contar algún día nuestras historias  a nuestros nietos. Sí……. Porque lo poco que yo he podido contar en estas páginas, no son nada en comparación con todo lo que se puede dar a conocer. Algunas más son historias propias, otras son de todos y cada uno de los integrantes del Batallón de Infantería de Marina nº 4…. cada uno con sus sensaciones, cada uno con sus sentimientos…. cada uno con sus enfrentamientos…. en definitiva, cada uno con sus vivencias. Historias personales, que ojalá nos sintiéramos libres de  contar, y que aunque en esos momentos no lo sabíamos, marcarían nuestra existencia futura.
La alegría se apoderó de todos

           Pero todo había acabado, seguíamos vivos, por lo tanto había que celebrarlo, y ya que ahora solo esperábamos nuestra vuelta al continente, a nuestra base de Trelew, lo celebrábamos…. como todas las familias del mundo celebran las buenas noticias…. comiendo y bebiendo. Salíamos asiduamente a Río Grande. Esa ciudad que hacía tan pocos días era el foco de todas nuestras preocupaciones, ahora se convertía en el lugar ideal para descargar toda nuestra euforia, y ganas de vivir.

Había que brindar


            ¿¿¿ Y ahora??? Pasó una cuarentena, el ahora tenía una respuesta. Nuestro Comandante Austral Zaratiegui en el poder de su mando, lanza su reto al país… ¿Y?.... Podía haber sido estudiado el reto, pero aceptado-mejorado el desafió. Faltaba un mando que ante la derrota en la batalla Malvinas, no permitiera se convirtiera en anárquica derrota continental en decadencia moral.   Y así, pasada la cuarentena, como última fuerza fuera del continente, a bordo del “Cabo San Antonio”, llegamos a Puerto Madryn, Trelew, Chubut, nuestra base en el continente. EL FIN…DE UN ALGO…EL PRINCIPIO DE…….
          

De vuelta en el Cabo San Antonio
Y por fin llegó el día que estábamos deseando, el Cabo San Antonio nos esperaba. Nos acomodamos en él, como si fuéramos a comenzar un crucero por el mar. Destino, Trelew, nuestra casa. Si que éramos una gran familia, por eso el que estuviéramos apretados en nuestros camastros, no era precisamente un inconveniente. Si me equivoco cualquiera me puede corregir, pero mis recuerdos es que en esos días gozamos de total libertad para movernos por el barco. Fueron días de risas, días de fotos para el recuerdo. Ya que una vez licenciados, solo Dios sabía si volveríamos a vernos, ni cuales serían nuestros pasos futuros.
Integrantes del BIM 4 en el Cabo San Antonio
  Estábamos seguros que el mundo ( en concreto Argentina) sería distinto después de todo esto. Pero que equivocados estábamos. Los únicos que habíamos cambiado éramos nosotros, y no era fácil encajar. Por eso, los que aún seguimos en este mundo, no permitiremos que el espíritu de lucha y superación,  de nuestros camaradas que no quisieron o no supieron encajar en este mundo egoísta, sea jamás olvidado. No ya vuestros camadas, sino vuestros amigos del BIM 4, han visitado vuestros lugares de reposo y a vuestras familias, para hacerles saber que vuestro espíritu, serán guías en nuestras vidas, y que jamás mientras uno de nosotros siga vivo, permitiremos que caigáis en el olvido.
Cia. Juliet, BIM 4

            ¿Y nuestros ideales nacidos, creados en la guerra austral?, ¿Y nuestra fe? Aquel creer, derrotados en la batalla Malvinas, rendición que salva a miles de muchachos, no puede ser ni será jamás, la rendición continental y de toda la Sociedad Argentina. ¡¡¡
Habrá una reacción argentina hacia una rehabilitación, económica-social-política-, inmediata sin marginar a cuantos participaron en error o en acierto, en las acciones, guerras sociales-continentales o guerra al potente invasor a nuestras tierras.  Tiene que haber una reacción en acción rehabilitable del ya…en la verdad, en la justicia, en el respeto al hombre…  En estos pensamientos fuimos dados de baja… a nuestros hogares… a los lugares de donde un día, con cierto temor a lo desconocido “el servicio militar”… partimos confiados.
-/- Las plazas llenas de… ¿?.. ¡¡Pidiendo paredón! ¿Paredón para quien?... Acaso el pueblo entero, la sociedad argentina toda, no éramos culpables de cuanto, muchos antes de nuestras clases 60,62,63,…. Y fueron muchos años antes hasta el hoy.
¡No y no!.. Compañeros del alma de aquella compañía tan amada. La patria no ha sido vencida, ni lo será, mientras exista un solo Infante con alma de victoria. Infante de ataque y primera línea. El del pozo sin más horizonte que el enemigo que avanza o el enemigo a quien ataca. Para nosotros nunca existe ni existió la vida sin victoria.
¡¡¡ Nuestros ideales en beligerancia constante serán eternos hasta lograr la integridad geográfica nacional democrática federal republicana que por derecho y en justicia es nuestra.
¿Puede un ex Infante de Marina dirigirse a las altas autoridades judiciales militares? ¿Puede asimismo dirigirse al mismísimo Sr. Presidente y Comandante en Jefe? Pues yo creo en el valor de los muertos civiles-militares, amigos y enemigos, caídos en los enfrentamientos sociales internos y en la crueldad que una “guerra social” lleva en sí, con su terror, su temor, pasión y odios. Yo creo en el valor de los muertos en nuestra guerra austral en idéntica forma caídos… Y en su nombre exijo… Sr. Presidente, anule las partidarias banderas en toda manifestación ciudadana y que en todas ellas ondee nuestra única Bandera Argentina (guarde las partidarias para dentro de sus locales cerrados a la exclusiva guarda de los intereses partidarios). Sr. Presidente, cierre totalmente y para siempre los balcones de la Plaza. Ponga fin a los Cabildos abiertos del pasado y diríjase en forma masiva cuando y cuantas veces ello haga falta, y la patria así lo necesite por los modernos medios de comunicación, TV, radio y prensa. “Ya no haya más Cabildos abiertos del grito personalista y sabor partidista”.  El pasado Nacional Republicano exigía el Cabildo abierto. “Hoy el pueblo civilizado y moderno, Republicano Demócrata Federalista, exige… ¡si!... exige el voto secreto e individual”. Ese es nuestro Cabildo… Nuestro Cabildo abierto del voto secreto republicano y demócrata del presente y para el futuro.
Sr. Presidente: Abra su alma a la fuerza de la soledad y la meditación. No haya jamás un desaparecido sin intentar a lo infinito sea aparecido. No haya un crimen político o no, sin intentar sea hallado el criminal y culpables. No exista jamás un acto delictivo sin hallar la solución al mismo. Hallemos la solución a los actos enumerados del pasado. Resolvámoslos en toda su totalidad ante los justos reclamos de los afectados familiares.  Demos militancia de guerra civil a cuanto ha sucedido en el pasado, ya desde que el espíritu fascista dominó y guió la mente de nuestra Sociedad Argentina, y ello aún antes, muchos años antes, de que nuestras clases conscriptos “ en acción” salieran a la vida.    NO OLVIDE QUE LOS EXCESOS DE UN AYER FUERON GUIADOS, EXALTADOS Y FOMENTADOS POR LOS ERRORES Y EXCESOS DE UN ANTEAYER.
Legisle como presidente de y para todos los argentinos con el poder que le otorgó la mayoría,” mayoría de la ciudadanía no a usted ni a su partido”, mayoría contra la pobreza, contra la incultura, contra la venganza y la revancha. Mayoría que espera en usted, cree los medios para la unión moral, la paz social y el desarrollo económico de toda la Nación Argentina.   Lo importante, que dé un fin al pasado y un principio al presente. Y que este presente sea del ya… inexorable ante la injusticia, el deshonor del estado, el respeto “al hombre” en todas la dependencias, y en las relaciones administrativas hacia él. La ciudadanía necesitaba una esperanza hacia la paz social y un futuro digno… vio en usted “no quizás lo mejor”, pero sí en las actuales circunstancias, la única posibilidad.
Es todo cuanto al Sr. Presidente le diría, y si en algo vio soberbia crea Sr. que quise poner humildad, y si en algo debilidad crea más bien que quise poner dignidad.

-/- Y con el pensamiento puesto en el comandante de mi batallón digo: Si la patria un día me necesita, Sr. a su grito “ Caranchos al nido”, este ex Infante, “ el gallego”, bajo sus ordenes estará otra vez, y en verdad con muy pocas nuevas virtudes y una infinidad de nuevos y arraigadísimos defectos. Sr. Comandante le será muy difícil a la fuerza naval argentina demócrata y republicana volver a poner “en línea” a este ex Infante, en verdad le será muy difícil… pero no imposible.
Nuestro futuro estaba ahí delante

Esto puede parecer un final, pero no lo es. Solo es el fin de este apartado que hemos titulado “Héroes de Gritviken…… Parias de Río Grande”.  Se contarán mas historias, historias que cualquiera del BIM 4, quiera contar.  Historias de alegrías…. Historias de miedos….. Historias de muertes….. Si…. desgraciadamente de todo hubo en los distintos frentes del continente.  Puede que políticamente no sea correcto reconocer que en el sur continental hubo soldados ingleses, que en el sur continental hubo espías chilenos………pero que le voy a hacer…. Yo no soy político.






                                                           Ángel Horacio Esteban
                                                           C.C. 62
                                                           M.R. 537369-4

martes, 14 de diciembre de 2010

HEROES DE GRITVIKEN, PARIAS DE RIO GRANDE (7ª PARTE)


Soldados Batallón de Infanteria de Marina nº 4

          La patrulla estaba lista. Dimos un último vistazo a nuestro uniforme (ya que se esperaba una noche muy fría), y a nuestro armamento y munición. El camión nos esperaba para trasladarnos hacia nuestro destino, la ciudad de Río Grande. Las últimas informaciones apuntaban a que un comando inglés pretendía infiltrarse en nuestras líneas par atacar posiblemente el aeropuerto e inutilizar los aviones que allí se encontraran. Acá tengo que decir, que esto es algo que nosotros vivimos en primera persona, y me llenó de extrañeza que un tiempo después de terminada la guerra, la prensa sacara a la luz la operaciones secretas británicas en el sur del continente, como si hubiera sido algo desconocido durante el desarrollo de la misma, y bien sabe Dios que eso no fue así.
          Por eso, cuando esa camioneta con las luces apagadas intento esquivarnos por las calles de la ciudad, nadie nos hubiera podido convencer que no eran ellos. Comenzamos una persecución por varias calles. Y en un momento determinado decidimos separarnos, de tal forma que, sin pensarlo, y sabiendo de antemano lo que debíamos hacer , saltamos del camión en marcha y nos dividimos en dos grupos, con la intención de acorralarlos. Éramos tres pelotones, de tal forma que mientras dos de ellos corrían para cerrarles el paso, mi pelotón junto al cabo 2º, jefe de la patrulla, corrimos en dirección a la camioneta, saltando vallas y jardines de las casas que se encontraban en nuestro camino. En la oscuridad de la noche, nuestras botas resonaban en el suelo. Oíamos con toda claridad nuestra respiración. Como si no hubiera nada más a nuestro alrededor, excepto nuestros propios corazones retumbando como si estuvieran dentro de una caja.  Pero no se piensa, solo repites instintivamente todo lo que has aprendido. De la misma forma que cuando andas mueves los brazos al caminar, no lo piensas, únicamente actúas.
          Por fin, los otros dos pelotones consiguieron cortarles el paso, ellos quisieron dar la vuelta, haciendo girar la camioneta, pero nos vieron llegar y entonces se quedaron cruzados. El cabo junto a dos compañeros avanzaban por el medio de la calle en dirección a la camioneta para proceder a su identificación. Mientras otro compañero tomaba posiciones en un lado de la calle, yo, que avanzaba por la derecha tomé posición en el porche de una casa. Acto seguido apunté con mi arma al que se encontraba a la derecha de la camioneta. Al menor movimiento sospechoso era hombre muerto. Allí estaba, lo tenía en el punto de mira, la adrenalina ya había hecho su trabajo, ahora me encontraba tranquilo, no quería matarlo, y sin embargo, estaba deseando que sacara un arma. ¡Maldita sea! ¡Dame una excusa! Lo miraba a través de mi arma, al mismo tiempo que escuchaba a mi superior pidiendo papeles, documentación, identificación. Nuestras vidas dependían de que no perdiéramos la concentración…. El dedo estaba en el gatillo… cualquier movimiento o ruido extraño y aquello podía terminar en un desastre.  Justo en ese momento, la puerta de la casa en la que me encontraba se abrió y toda la luz de la casa iluminó mi cuerpo… Y no sé quien se asustó más, si la señora que se asomó o yo.  Aquí puedo decir, que, sí, estábamos preparados. Sin desviar la mirada, le ordené que se metiera dentro y cerrara la puerta. Obedeció en el acto….. Pero eso delató mi posición, ya que pude ver que la persona a la que apuntaba me miró, quizás no a mí en concreto, pero sí hacia donde yo me encontraba…. No me di cuenta en ese momento pero puedo decir que esa noche, fue cuando dejé de ser un muchacho conscripto para convertirme en un soldado. Mi preparación había sido buena, no tenía que pedir más.

         
          -/- 21 de mayo: Se produce el desembarco ingles en San Carlos.  Comprendí que nuestras fuerzas formaran un cerco de defensa sobre el aeropuerto y Puerto Argentino. Comprendí que los ingleses efectuasen un desembarco alejado para atraer y dispersar nuestras fuerzas de su ubicación y así efectuar los desembarcos previamente ya prefijados según estas se movilizaran.   Inglaterra tenía y disponía de los medios suficientes por mar y aire de movilización. Mi patria carecía no solamente de ellos, sino que tampoco contaba de los suficientes para repeler por tierra los desembarcos. Nunca sabría cuales los reales y cuales los de distracción. La geografía isleña ayudaba a la gran potencia naval inglesa.  “Así que sinceramente” creí que para eso estábamos nosotros, seríamos los elegidos para efectuar el contraataque en San Carlos, y si este fuera replegado para contraatacar en otra posición; nuevas fuerzas efectuarían las próximas misiones. Nosotros quedaríamos en posición de contraataque hacia ellas. En caso de poderío absoluto y total del enemigo y aniquilamiento de nuestra fuerza aérea, las islas podrían convertirse en una terrible guerrilla convergente toda hacia Puerto Argentino.  Teníamos Fe ciega en nuestro destino, nos considerábamos como que las habría iguales, pero no mejores preparadas que nuestra brigada, ni en nuestras fuerzas ni en las del enemigo. No obstante siempre creímos que ante un golpe de desastre el “go-back-home” del aniquilante desastre del Sir Galahad es valido para toda fuerza en acción.  Los ingleses esperaban una muy interesante batalla en la que seríamos mutuamente, diezmados sin miramientos. A más valor más hermosa la victoria, y más digna la derrota.  Hay batallas en las que se inventa el valor del enemigo, y se oculta la cobardía en la rendición. En otras se idealiza el poder y valor del atacante y en ello el vencido oculta su vergüenza.  Es a veces una situación equitativa entre partes silenciosa y no acordada, entre partes en la acción.
            Ahora sí, ¡¡ El moriremos o venceremos!! no son palabras lindas, son palabras que expresan estados de ánimo en batalla. Y solo en batalla tienen sentido. El moriré pero no me venceréis, es un estado de ánimo que uno ha ido adquiriendo no sabe como, sabe uno que está dispuesto a pelear mientras viva. Sabe pues que sin victoria no podrá sobrevivir, o mata y vence o lo matan. Eso es sabido solo por aquellos que fuimos formados exclusivamente para las primeras líneas de peleas. Y si algún miembro de las fuerzas armadas, tierra, marina y aire, poseyendo medios de combate fueron derrotados, por más valor demostrado en sus acciones, “viviendo”, hagan un examen de conciencia, “unifíquense”… y aunque no mas sea en el cruce de la 9 de Julio y Avda. de Mayo, frente a los horizontes Congreso- Casa Presidencial, levanten un simple arco y a sus pies  “pongan una llama eterna” a los caídos, y a sus pies ofrezcan en su memoria los galardones recibidos que no les corresponden “pues viven”. Solo acepten los cargos que a sus acciones les correspondan, pues esos cargos, en lo militar y en lo civil, es lo que les proporcionará en derecho, nuevas “responsabilidades”. – Al que sobrevivió en las batallas no ganadas solamente caben medallas de recordación o diplomas en recuerdo a presencia en la acción. “Los sobresalientes en ellas “vivos”, acepten cargos de mayor responsabilidad, pero jamás medallas al valor, que solo pueden obtenerse, en una batalla perdida, los  muertos en combate”.

            ./- Mayo 1982, el mes más glorioso para la patria en coraje y valor.
            La fuerza aérea dio, al mundo, un ejemplo de hasta donde una mente preparada y guiada por un alma sana “puede llegar”.  Muy triste fue ver como salían “seis” y volvían “cuatro”, o salían “tres” y volvían “dos”.  Nuestra fuerza naval en sus hazañas, su gloria y su valor inundaban nuestras almas de espíritu de victoria. Jamás nadie podrá vencernos, el ejemplo fue demasiado puro. Yo creo que en los momentos más críticos nuestras miradas brillarían obsesionadas idealizando al máximo la fe en nuestra misión. Jamás sabrán aquellos valientes, caídos en misión, la fuerza de su ejemplo en nuestras almas. “Ellos”, cambiaron nuestros destinos, “Ellos” dieron fuerza a nuestro valor. La anulación del “Sheffield”, fue la salvación de nuestra base aeronaval en Río Grande, y el enemigo, en la comandancia, Woodward, vencida en sus planteamientos iniciales, se vio obligado a corregir tácticas y dedicarlas por entero a  las Islas Malvinas.  – El hundimiento del “Atlantic Conveyor” dio un respiro a la gobernación Malvinas, que con el hundimiento del “Antílope”, hicieron desistir de un desembarco directo, exclusivo, a Puerto Argentino.
BIM 4 Cambiando posiciones en el frente de Río Grande
          La tierra estaba helada, y aunque estábamos bien equipados, al estar tumbados cuerpo a tierra, no era suficiente para evitar que el frío se notara a través de las parcas.        Como jefe del primer pelotón debía estar atento a las órdenes de nuestro jefe de grupo para transmitirlas al resto de los hombres.  Nada fuera de lo normal, ya que era lo que tenían que hacer el resto de los jefes de pelotón.  Había que estar pegados al suelo, ya que el pasto solo era lo suficientemente alto para cubrirnos cuando estábamos totalmente pegados a la tierra, de tal modo que el maldito casco no facilitaba las cosas, ya que entorpecía nuestro ángulo de visión.  Pero mientras no fuéramos avistados las órdenes eran por señas y había que estar atentos. ¡Primer pelotón avanzar al frente y a  la izquierda!, ¡ Segundo y tercer pelotón avanzar al frente a la derecha!, ¡Al frente!, ¡Zigzag!, ¡Al suelo!. Los movimientos debían ser matemáticos,  milimétricos,  si te cruzabas,  el compañero que tenías detrás, te podía volar la cabeza. Todo repetido hasta el infinito.  ¿Cansados?,  ¿Hartos?,   ¿Miedo?…. Las sensaciones son extrañas,  contradictorias. Ahí estás,  tragando tierra,  tragando adrenalina,  hace un frío del demonio y sin embargo te estás tragando tu propio sudor.  Miras al cielo y está nublado,  pero no te das cuenta y piensas, ¿será esta una de las últimas veces que lo vea?.  Pero sigues avanzando, no hay tiempo para responder.  Hace frío pero la sangre te hierve, necesitas vengarte.  Los nombres de los muertos en combate se agolpan en tu cabeza.   Primeras noticias: “Los ingleses desembarcan en San Carlos”, “La aviación intenta pararlos, pero como es normal no es suficiente”. Nosotros todavía pensábamos que la victoria era el objetivo,  por lo tanto,  lo teníamos claro,  ahora era nuestro turno.  Todo el cuerpo temblaba y no sabías si era de frío o de miedo.  Seguíamos sin tener tiempo para responder, había que seguir adelante.  Corrías,  te arrastrabas.  Las rodillas, los codos, todo se hacía mierda, pero no importaba mientras el arma siguiera en nuestras manos.  Quien nos lo iba a decir, un instrumento que solo sirve para matar (como ya me lo había demostrado), y sin embargo, en ella confiábamos para salvar nuestras vidas.  Todo era un torbellino, la locura estaba servida.  No era necesario comprender, no era necesario explicar nada.  La única verdad, es que si queríamos sobrevivir a toda la locura de la guerra, solo había una manera, y era siendo los más locos de todo el manicomio.   Aún hoy cuando lo pienso fríamente, creo que de verdad estabamos más locos que las putas cabras (esta frase de “estar más loco que una cabra”, ya sé que es una gallegada, pero bueno soy "El Gaita”, que le vamos a hacer).
          Los combates se sucedían, y nuestra preparación no podía ser mejor.  Cuando de repente, llegó lo inesperado: “Puerto Argentino se ha rendido”. Pero………, y………, ahora es cuando………. Llegamos a comprender la situación, pero entenderla…… maldita sea, entenderla era algo imposible.  Tan imposible como querer explicar hoy en día, nuestras sensaciones en esos primeros momentos…….

            -/- 21 de mayo. La acción enemiga, observada la débil resistencia, al desembarco tanteo, lo convirtieron en base principal y masiva de operaciones.  Fue relámpago para el mando ingles en operaciones, darse cuenta de la total debilidad de las fuerzas terrestres argentinas, carentes totalmente de movilidad y medios de ataque aéreos directos y rápidos. El continente, en esas condiciones, sería una vez afirmada tierra, fácilmente controlado.
            Ellos conocían, sabían y así lo querían, que habían sido inmediatamente avistados y controlados en su sorpresa de desembarco, y al no ser de inmediato contraatacados en un fulminante contragolpe aéreo y decisivo de anulación, incluida infantería aerotransportada, - la aviación sola, no influye decisivamente en una retirada de invasión, más si el atacante es fuerte para controlarla y hasta rechazarla-, vieron la total debilidad en resistencia de ataque e inmunemente convirtieron la cabeza de playa en base principal de abastecimiento y reten de operaciones en tierra.. (Cambiados a más largo plazo sus programas de operaciones, aceptaron las facilidades del enemigo argentino y optaron por operaciones de aniquilamiento escalonado a menor costo de vidas para ellos y mayor sufrimiento y aniquilamiento moral a las fuerzas cercadas, sin posibilidad de retirada).
            Puerto Argentino, no contaba con medios de aerotransportación de ataque, repliegue, y contraataque. El ataque, una vez avistado, indefectiblemente, el contraataque debía de haber llegado desde el continente, y de ello no ser factible, solo cabía crear un cerco sobre Puerto Argentino, y realizar una resistencia hasta la aniquilación total de la fuerzas argentinas.- SIEMPRE QUE LAS FUERZAS DE TIERRA SE HALLARAN PREPARADAS PARA ESE FINAL.  Pero Darwin dio un ejemplo de lo que llegaría a ser Puerto Argentino, de cómo una fuerza de tierra sin medios aéreos de movilidad, para el contraataque por retaguardia del atacante, sin medios navales potentes para la defensa y sin medios costeros adecuados para su defensa,  de cómo una posición aislada de fuerza de tierra, no importa su número de hombres, atacada sistemáticamente por aire, tierra, y por potentísima fuerza naval, en estas condiciones solo cabe la rendición o el aniquilamiento defensivo total. Así cayó Darwin, el continente los abandonó a su suerte. Así cayó Puerto Argentino.  ¿Qué quería la fuerza gritona, plazotera y cobarde?, ¿Qué no habían sido informados?, ¡¡ Faltaba cultura moral, reacción moral y futuro moral!!- Así de sencillo… ¡Solo eso!
            -/- Un Infante, puede exigir una derrota en el valor, pero no puede juzgar la resolución de sus comandantes. “Ellos”, solo ellos, conocen en cada situación, en operación militar presentada, la capacidad material y humana, y el porcentaje de probabilidades factibles ante cada acción de esta naturaleza. Algo, si, había claro y definido, “la batalla Malvinas estaba perdida”…(continúa)